YPFB bajo intervención estatal ante crisis de abastecimiento
El gobierno interviene YPFB por 180 días para abordar problemas en la distribución de combustibles, mientras la empresa enfrenta una crisis productiva alarmante.

El Gobierno ha decidido intervenir YPFB por un periodo de 180 días debido a graves fallas en la distribución de combustibles. La emergencia en el suministro ha llevado a que transportistas y ciudadanos formen largas filas, a veces de días, para acceder a diésel y otros carburantes.
El Decreto Supremo 5697 establece esta intervención como una medida extraordinaria, que podría prorrogarse una sola vez por 90 días más si las causas que motivaron la acción persisten. Esta intervención se enmarca en una crisis más amplia que afecta a la estatal petrolera.
YPFB, en su noveno año de existencia, ha visto disminuir sus reservas de hidrocarburos y su producción, además de perder mercados de exportación, mientras se vuelve cada vez más dependiente de las importaciones. Desde 2006, la compañía ha tenido 17 presidentes interinos, reflejando una inestabilidad crónica en su dirección.
La intervención será ejecutada por una comisión compuesta por altos funcionarios de varios ministerios, quienes se encargarán de evaluar la comercialización, logística y rastreo de la cadena de combustibles. Esta comisión también podrá proponer auditorías y acciones correctivas en caso de detectar irregularidades.
Entre las preocupaciones planteadas por la Fundación Jubileo se destaca la drástica disminución de las reservas de gas natural, que cayeron de 9,94 trillones de pies cúbicos en 2009 a 4,49 TCF en 2023, lo que representa una reducción del 54%. Asimismo, la producción de gas ha disminuido un 56% desde 2015.
El análisis de Jubileo recalca que el modelo actual de YPFB se ha transformado en un generador de empleos en lugar de ingresos para el país. La estructura organizativa cuenta con aproximadamente 36 gerencias y direcciones, y el presupuesto de 2025 para sueldos supera los Bs 800 millones, lo que ha suscitado propuestas para una reestructuración significativa.
La intervención actual se suma a una serie de investigaciones y comisiones previas que han intentado abordar problemas similares en YPFB. A pesar de las medidas adoptadas, los desafíos en la calidad del combustible y la corrupción persisten, lo que plantea la inquietud sobre la efectividad de la intervención y la necesidad de soluciones de fondo para la empresa.
La crisis de YPFB es un problema estructural que requiere una solución integral que incluya no solamente mejoras en la distribución, sino una revalorización del rol de la petrolera en la economía nacional. La pregunta que queda es qué tipo de YPFB se desea construir para recuperar su capacidad de producción y reservas.