lunes 2 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Cultura

Vallegrande: Tradición culinaria y el secreto de las kjaras

Vallegrande, conocido por su rica gastronomía, se destaca por la calidez de su gente y la tradición detrás de sus emblemáticas kjaras. Con una mezcla de historia y sabor, los habitantes de este municipio comparten su legado culinario con orgullo.

Por Gabriela Landívar · 21 de septiembre de 2026

Vallegrande, una de las regiones más reconocidas por su oferta gastronómica, ha abierto sus puertas a ‘Memorias del Paladar’, destacándose por la labor productiva de sus ciudadanos y la calidez de su hospitalidad. Este municipio atrae tanto a visitantes nacionales como internacionales, quienes quedan cautivados por su carnaval y, sobre todo, su deliciosa comida.

En nuestra visita a Vallegrande, coincidimos con el día de las kjaras, el plato característico de la localidad. Doña Pilar García, dueña del restaurante ‘Martín Pescador’, es reconocida por su dedicación en la elaboración de este manjar, lo que ha hecho que su receta se conserve durante más de 30 años.

La experiencia de Pilar en la cocina está marcada por la tradición familiar. Desde que comenzó junto a su esposo Martín, han perfeccionado el arte de las kjaras, siempre manteniendo el sabor auténtico que las caracteriza. "Es un trabajo diario, arduo y sobre todo con amor", afirma con orgullo doña Pilar, quien además de atender el restaurante, se desempeña como maestra en la comunidad.

El secreto detrás del éxito de las kjaras de Vallegrande radica en su cocción sobre brasas. Según Pilar, al cocinar las kjaras directamente en las brasas, el resultado es una delicia que no deja cenizas, sino un sabor puro y limpio. Cada plato se sirve acompañado de chuleta, mote, papa hervida y morcilla.

En esta competencia gastronómica local, no se pueden olvidar los ‘aviones’, un plato igualmente popular en Vallegrande. Don Marcelo Montaño, del negocio familiar ‘Chicharrones Doña Anita’, es quien se encarga de preparar este suculento manjar el cual, como él mismo dice, se logra con amor y paciencia. Los ‘aviones’ son vértebras de cerdo cocidas en su propia grasa, un ritual que comienza muy temprano cada viernes.

Además de estas delicias, el paladar también se complace con las salteñas de doña Petro, cuyos sabores son un atractivo más en las mañanas vallegrandinas. También mencionamos a doña Susana Molina, quien ofrece panes frescos desde las 3 de la mañana en su panadería. Ambas mujeres son ejemplos de la dedicación y el trabajo en equipo que prevalecen en la comunidad.