jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Política

Transportistas exigen soluciones al Gobierno en 48 horas y maestros se preparan para protestar

Bolivia enfrenta un nuevo desafío social con el anuncio de movilizaciones por parte de transportistas y maestros. La Confederación del Transporte Libre reclama atención urgente ante la crisis de diésel, mientras el magisterio urbano también se pronuncia contra las políticas del Gobierno.

Por Paola Melgar · 14 de septiembre de 2026

La presión sobre el Gobierno boliviano se intensifica. La Confederación del Transporte Libre ha declarado un estado de emergencia y ha otorgado un plazo de 48 horas al Ejecutivo para abordar sus preocupaciones, especialmente la crisis de desabastecimiento de diésel.

Los transportistas han señalado que la escasez de combustible ha reducido su operatividad en un 50%, lo que ha acarreado pérdidas económicas significativas y dificultades para brindar sus servicios. Sus demandas incluyen el mantenimiento de carreteras, la apertura del mercado del seguro obligatorio para accidentes de tránsito y el cumplimiento de acuerdos previos con el Gobierno.

Si no se toman medidas, activaremos bloqueos a nivel nacional.

Además, los transportistas expresan su preocupación por un posible retiro de la subvención a los combustibles, lo cual se relaciona con los compromisos del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional para el inicio de 2027. En caso de que los precios de los combustibles se ajusten a niveles internacionales, se prevé un aumento inmediato en las tarifas de transporte.

Por otro lado, el magisterio urbano se unirá a las manifestaciones. La Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia ha convocado a sus 31 federaciones para una Gran Marcha Nacional de Cacerolas Vacías, programada para este martes 15 de septiembre, en rechazo a las políticas del Gobierno en los ámbitos económico, social y educativo.

  • Abastecimiento de carburantes
  • Incremento salarial
  • Recuperación del poder adquisitivo
  • Abrogación de los decretos supremos 5676, 5563 y 5654

Las movilizaciones de transportistas y maestros coinciden en un contexto de creciente descontento social ante la crisis de combustibles y el deterioro del poder adquisitivo en Bolivia, poniendo al Gobierno ante un nuevo desafío.