jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Economía

Transporte pesado sostiene que la escasez de diésel no se resolverá con un aumento de precios

El sector de transporte pesado critica el Decreto Supremo 5676 y señala que la falta de dólares es el verdadero obstáculo para asegurar el suministro de combustibles. Piden la apertura de importaciones privadas.

Por Paola Melgar · 25 de agosto de 2026

El dirigente Domingo Ramos, representante de la Confederación del Transporte Pesado Nacional e Internacional, expresó que un posible aumento en el precio del diésel, incluso hasta 20 bolivianos por litro, no solucionará la escasez de combustible que enfrenta Bolivia. La raíz del problema radica en la insuficiencia de dólares para importar carburantes, lo que limita el acceso a los mercados internacionales.

Ramos enfatizó que, aunque el país realice transacciones internas en bolivianos, para adquirir combustible del exterior se requieren divisas. Por ende, cuestionó la capacidad del gobierno para garantizar un flujo adecuado de dólares destinados a las importaciones de combustibles.

El sector de transporte pesado propone abrir la puerta a la importación privada de combustibles, sugiriendo la eliminación de aranceles y la creación de un marco legal que asegure la participación de empresas en este ámbito. Según Ramos, hay interés entre empresarios para importar, pero se enfrentan a requisitos complicados establecidos por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

El Decreto Supremo 5676, que establece un precio referencial de 18 bolivianos por litro de diésel para ciertos grandes consumidores, también ha sido criticado por el sector, ya que no contempla las necesidades de quienes realizan transporte internacional. Un viaje, por ejemplo, puede requerir hasta 2.600 litros, lo que pone de manifiesto la insuficiencia de la medida.

A pesar de que YPFB asegura que la situación del abastecimiento de gasolina está mejorando y que el diésel mejorará en los próximos días, Ramos contradice esta afirmación, señalando que las filas en las estaciones de servicio de Santa Cruz son evidentes. En varias ocasiones, los transportistas han tenido que lidiar con el hecho de que apenas reciben entre 100 y 200 litros de diésel.

Los representantes del transporte pesado han intentado dialogar con autoridades de YPFB y otros ministerios, pero aún no han sido atendidos por el presidente Rodrigo Paz. Insisten en la necesidad de una explicación directa sobre las causas de la escasez de combustible y las medidas que se tomarán para resolver la situación.

En este contexto, el sector se ha declarado en estado de emergencia y está evaluando nuevas acciones tras el periodo de excepción. La solicitud principal no solo se centra en la derogación del DS 5676, sino también en la modificación del esquema de importación de combustibles para facilitar la participación del sector privado, buscando así ampliar el abastecimiento.

Finalmente, los transportistas reiteran que un aumento en el precio del diésel no resolverá el problema de escasez, a menos que Bolivia logre asegurar el acceso a divisas para importar el combustible necesario.