lunes 3 de agosto de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Mundo

Reflexiones sobre la toma de posesión de Keiko Fujimori

La reciente investidura de Keiko Fujimori marca un momento significativo en la política peruana, evocando la historia de dos familias que han influido en la región.

Por Ariel Dorado · 2 de agosto de 2026

Rodrigo Paz Pereira, quien está a poco de cumplir 264 días en su cargo presidencial, asistió en Lima a la ceremonia de toma de posesión de Keiko Fujimori Higuchi. Esta es la primera vez que una mujer es elegida presidentesa constitucional en Perú, además de ser la segunda persona de ascendencia nikkei en llegar a la presidencia, tras su padre Alberto Fujimori, quien lo hizo en 1990. Este evento se produce 205 años después de que José de San Martín fundara la república peruana.

La presencia de Paz Pereira y Fujimori en esta ceremonia resuena con el pasado; el 24 de enero de 1992, sus padres firmaron los Convenios de Ilo, un intento de integración que, a pesar de su simbolismo, no ha logrado avanzar de manera concreta. En la actualidad, el Corredor Vial Bioceánico sigue su curso por Bolivia, lo que refleja la necesidad de establecer conexiones comerciales más efectivas en la región.

En su discurso inaugural, Keiko Fujimori delineó lo que espera lograr durante su gobierno, incluyendo medidas contra el fenómeno de El Niño y la lucha contra el narcotráfico. Su enfoque parece reflejar algunas de las políticas de su padre, destacando la necesidad de mejorar la infraestructura, la educación y el sistema de salud pública, recordando la época en que su padre logró estabilizar la economía peruana tras el caos de los años 80.

El futuro de su gestión dependerá de cómo construya alianzas en un Congreso fragmentado. Su partido, que es la primera fuerza en ambas cámaras, necesitará negociar con otros grupos para avanzar en su agenda, dado que la oposición no se presenta como un bloque uniforme.

Por su parte, Paz Pereira enfrenta el desafío de transformar promesas en realidades. El acuerdo inicial con el FMI fue reducido considerablemente, pasando de 5 mil millones de dólares a un crédito de 1.900 millones, condicionado a la implementación de reformas económicas. Será vital que su gobierno trabaje en medidas como la reducción del déficit y la mejora de la transparencia.

Ambos líderes tienen la oportunidad de marcar la pauta en sus respectivos países, pero deberán superar obstáculos significativos para lograr un avance real en sus políticas públicas.