lunes 2 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Economía

Reactivación del ferrocarril Arica–La Paz busca mover 400.000 toneladas anuales

La reactivación del ferrocarril Arica–La Paz se presenta como una opción para diversificar la logística comercial, aunque enfrenta resistencia del sector transporte. El Gobierno asegura que el tren y los camiones pueden operar en conjunto.

Por Mariela Terceros · 26 de octubre de 2026

Después de dos décadas sin un servicio regular, el ferrocarril Arica–La Paz pretende regresar al comercio exterior con una capacidad de 400.000 toneladas anuales. El proyecto busca combinar el transporte ferroviario con el carretero para optimizar la logística.

Cynthia Aramayo, viceministra de Telecomunicaciones, aseguró que el tren y los camiones son complementarios. "El ferrocarril no realiza un servicio puerta a puerta, esa labor corresponde al transporte por carretera, que puede hacer tramos más cortos y eficientes", afirmó.

En 2021, se llevó a cabo una prueba para el transporte de carga entre Arica y Viacha, donde se movilizaron 422 toneladas de bovinas de acero en un convoy de 16 vagones. Sin embargo, el retorno con soya no se concretó debido a un bloqueo por parte de los transportistas.

El sector transporte, representado por Pedro Quispe, del Sindicato de Choferes Asalariados del Transporte Nacional e Internacional, expresó su oposición a la reactivación, advirtiendo que podría afectar hasta 50 mil empleos en el país. "No podemos permitir que el tren opere, ya que quedaremos sin trabajo", afirmó Quispe.

Aramayo subrayó que el ferrocarril no sustituye el servicio que ofrecen los camiones, sino que permite un transporte más viable hasta las terminales ferroviarias y después hasta el destino final. Según ella, el tren es una opción importante dentro del comercio boliviano, que fue inaugurado en 1913 y operó hasta 2001, cuando quedó inactivo tras una crecida del río Lluta en el lado chileno.

Beneficios potenciales de la reactivación

El presidente de la Cámara Departamental de Comercio de La Paz, José Reyes, destacó que la reactivación del ferrocarril podría ampliar las opciones logísticas y reducir costos. "El ferrocarril Arica–La Paz ofrece una alternativa logística eficiente que puede diversificar vías de transporte", expresó.

Con el objetivo de mejorar las condiciones del transporte, se planea habilitar un nodo intermodal en El Alto y realizar inversiones en patios de carga, además de garantizar el mantenimiento de la vía. El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, indicó que se trabaja en conjunto con la CAF en un plan ferroviario que incluye este corredor.

Se anticipa una reunión en noviembre con el gerente de Ferroviaria Andina y operadores chilenos para evaluar el estado de las vías y los recursos necesarios para la reactivación. Aramayo estima que se requerirán 250 plataformas para contenedores y entre cuatro y cinco locomotoras para el tramo chileno, debido a su geografía complicada.

Construido como parte de los compromisos del Tratado de Paz y Amistad de 1904, el ferrocarril fue inaugurado en 1913 y ha sido vital para el comercio de Bolivia, especialmente en la exportación de minerales y la importación de trigo. Desde su cierre en 2005, varios obstáculos han dificultado su recuperación.