Propietarios de pensiones en Santa Cruz luchan por mantener precios de almuerzos
La inflación y el aumento de costos de insumos están llevando a los dueños de pensiones y pequeños restaurantes a implementar medidas drásticas para sostener sus negocios y evitar el aumento en los precios de los almuerzos.

La situación actual en el sector gastronómico popular de Santa Cruz es crítica, ya que los propietarios de pensiones y restaurantes pequeños se encuentran en una lucha constante por mantener a flote sus negocios. La creciente inflación ha obligado a estos emprendedores a enfocarse más en la supervivencia que en la obtención de ganancias, buscando sostener a sus familias en medio de una economía complicada.
Los costos diarios de productos esenciales como arroz, fideos, aceite, carne, frutas y verduras se han incrementado notablemente, sumándose a los altos precios de los alquileres. Esta combinación ha llevado a los dueños a buscar alternativas para evitar que los precios de los almuerzos se eleven.
Con el objetivo de enfrentar esta crisis, muchas familias han decidido tomar el control total de la administración de sus locales, evitando así la contratación de personal adicional. Un propietario de pensión comentó: “Estamos sobreviviendo con los precios. Todo se ha disparado, ¿qué vamos a hacer? […] Mi madre viene de Sucre a ayudarme, y mis hijos, hasta el más pequeño, colabora limpiando mesas y recogiendo. Gracias a Dios esto me ayuda a no contratar más personal.”
Este fenómeno se observa en diferentes zonas de la ciudad, donde la mano de obra se ha reducido a los miembros de la familia más cercanos, como una forma de maximizar los ahorros.
Ante la imposibilidad de trasladar el aumento de costos al consumidor, otros propietarios han optado por recortar tanto el personal como las porciones de comida servidas. Por ejemplo, quienes antes tenían cinco empleados ahora manejan sus negocios con cuatro o menos, optimizando cada tarea al límite.
Además, el encarecimiento de insumos como el pollo y la carne ha llevado a muchas pensiones a reducir la cantidad de alimentos preparados. A pesar de estos ajustes, los propietarios aseguran que todos se ven afectados por la crisis, con un efecto dominó que impacta a cada eslabón de la cadena económica: “Afecta a todos, esta es una cadena, no hay donde huir. A todos los bolsillos nos impacta, tanto a nosotros como a los clientes, porque también tenemos que pagar alquiler y otros gastos.”