Pilotos cruceños completan travesía ártica en avión ligero
Miguel Adolfo Moreno Velasco y Klaus Lemcke Ávila regresaron a Santa Cruz tras un viaje de 14 días que los llevó desde Suiza a través del Ártico, enfrentando diversos desafíos en su bimotor.

La travesía de los pilotos cruceños comenzó en Suiza y se extendió a lo largo de 11 países, culminando en Santa Cruz de la Sierra. Durante 14 días, volaron un Vulcanair P68C, un bimotor ligero que les permitió sobrevolar vastas extensiones de océano y enfrentar el frío extremo del Ártico, con hielo acumulado en las alas del avión.
El itinerario incluyó un total de 14 escalas y 13 tramos aéreos. Los pilotos atravesaron Países Bajos, Escocia, Islandia, Groenlandia, Canadá, Estados Unidos, República Dominicana, Granada y Brasil, hasta llegar a la Base Aérea El Trompillo. Las condiciones climáticas adversas les obligaron a permanecer en tierra durante tres días, lo que complicó aún más su viaje.
Desafío en el aire
Uno de los tramos más desafiantes fue el que va de Ilulissat, en Groenlandia, a Goose Bay, en Canadá. Este trayecto abarcó 989 millas náuticas, equivalentes a aproximadamente 1.832 kilómetros, y tomó cerca de siete horas de vuelo continuo. Este esfuerzo se vio intensificado por el hecho de que el P68C, con motores a pistón, tiene una velocidad de crucero de cerca de 300 kilómetros por hora, lo que hace que sobrevolar largas distancias sea una experiencia compleja, especialmente con hielo en la aeronave.
El Vulcanair P68C, de origen italiano, es conocido por su versatilidad y ha sido utilizado tanto para transporte regional como para misiones ejecutivas. Esta aeronave cuenta con dos motores Lycoming IO-360 de 200 HP cada uno, y tiene capacidad para un piloto y hasta cinco pasajeros. Se han fabricado 126 unidades en total, de las cuales se estima que alrededor de cinco están operativas en Sudamérica, según Gastón Rivero Serrano, encargado de logística y administración de aeronaves.
El P68C se destaca frente a otros bimotores ligeros por su tecnología avanzada y su confiabilidad. Equipado con un sistema de aviónica Garmin 1000, integra en dos pantallas los instrumentos necesarios para el vuelo y navegación, así como los parámetros del motor y sistemas de comunicación. Así, los pilotos lograron superar el frío extremo del Ártico y regresar a la calidez habitual de Santa Cruz, resaltando la capacidad operativa del avión en condiciones adversas.