jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Sociedad

Nacimiento de pichones de paraba azul marca un hito en el Pantanal boliviano

Por primera vez, dos pichones de paraba azul han nacido en una caja nido en el ANMI San Matías, lo que representa un avance significativo para la conservación de esta especie en peligro.

Por Paola Melgar · 3 de septiembre de 2026

El 3 de septiembre de 2026, se registró el nacimiento de dos pichones de paraba azul, llamados Saturnina y Avelino, en el Área Natural de Manejo Integrado (ANMI) San Matías, ubicado en el Pantanal boliviano, en el departamento de Santa Cruz. Este evento marca un hito en la conservación de la especie en el país, ya que es la primera vez que se reproducen dentro de una caja nido diseñada para su uso.

El ANMI San Matías abarca un área de 2.918.500 hectáreas, comprendiendo partes de las provincias Ángel Sandoval, Germán Busch, Chiquitos y Velasco, en la frontera con Brasil. Este espacio protegido es fundamental para preservar la biodiversidad de la región, la cual ha sido amenazada por diversos factores.

Un esfuerzo colectivo por la conservación

El nacimiento de estos pichones es el resultado de un trabajo conjunto entre el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), guardaparques, la Fundación Conservación de Loros en Bolivia (CLB) y el Fondo Mundial para los Loros. Según Rafael Mounzón, director de la Fundación CLB, la instalación de las cajas nido comenzó como respuesta a la disminución de sitios naturales para la nidificación de la paraba azul, que está catalogada como especie en peligro en el Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia, edición 2026.

Las cajas nido fueron fabricadas con modificaciones específicas para adaptarse a las necesidades de la paraba azul, que es la especie más grande de su familia. Hasta la fecha, se han instalado 30 cajas en diversas localidades dentro del ANMI San Matías, incluyendo Candelaria, donde se localizaron las aves que anidaron en la caja nido.

Desafíos para la especie

El éxito de este proyecto llega en un momento crítico, ya que la paraba azul enfrenta serias amenazas debido a la pérdida de hábitat propiciada por incendios y la reducción de árboles de gran tamaño que ofrecen cavidades naturales para la nidificación. Ricardo Barbery, un guardaparque con 29 años de experiencia en la zona, ha observado cómo los incendios de 2019 y 2024 han afectado significativamente el ecosistema, eliminando muchos de los árboles que las parabas utilizaban para reproducirse.

Además, la competencia por los espacios de nidificación se ha intensificado con la presencia de otras especies, lo que complica aún más la situación de la paraba azul. La falta de cavidades naturales ha llevado a las aves a buscar refugio en árboles más pequeños, donde las tasas de éxito para la reproducción son mucho menores.

El nacimiento de Saturnina y Avelino también ha generado un renovado interés en la comunidad de Candelaria, donde se busca involucrar a los pobladores y estudiantes en la conservación de la paraba azul. La Fundación CLB aspira a expandir su proyecto, promoviendo la participación comunitaria y fomentando el aviturismo en la región como medio para generar oportunidades económicas y fortalecer la conservación del medio ambiente.