lunes 2 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Economía

Ministro Zamora justifica la eliminación del subsidio al diésel y anticipa cambios en el transporte

El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, afirma que la eliminación del subsidio al diésel busca evitar el desvío y la reventa del combustible, aunque reconoce que este cambio impactará en el transporte y requerirá medidas de compensación.

Por Gabriela Landívar · 19 de septiembre de 2026

El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, defendió la decisión del Gobierno de suprimir la subvención al diésel, argumentando que el sistema anterior fomentó el desvío y la reventa del combustible en el mercado.

A partir del 19 de septiembre, el costo del litro de diésel se fijó en Bs 17,95, en lugar de los Bs 9,80 que pagaban los usuarios minoristas bajo el esquema de subsidio. Este nuevo precio está alineado con el costo de importación y el comportamiento del mercado internacional.

Zamora destacó que la eliminación del subsidio no debe interpretarse solo como un aumento de precios, sino como una transformación en el sistema de abastecimiento y venta de combustible. Afirmó que "la subvención ha sido el mayor daño que nos han hecho a los bolivianos", en referencia a su impacto en las finanzas públicas.

Eliminación de incentivos y desafíos en el abastecimiento

Uno de los principales puntos que mencionó Zamora fue que la diferencia entre el precio subsidiado y el de mercado promovió el desvío de combustible. Indicó que algunas personas compraban diésel a un precio inferior para revenderlo a un costo más alto, lo que generaba problemas de disponibilidad en el mercado interno.

El ministro subrayó que el nuevo esquema tiene como objetivo disminuir las largas filas en las estaciones de servicio. Aseguró que, al establecer un precio más próximo al de importación, se reducirá el atractivo de desviar el combustible para otras actividades.

Sin embargo, Zamora reconoció que esta modificación tendrá efectos en los sectores que dependen del diésel, y se trabajará con transportistas y otros sectores para establecer mecanismos de compensación. El aumento de Bs 8,15 por litro, equivalente a un incremento del 83%, podría elevar los costos de transporte y, potencialmente, impactar en los precios de otros bienes y servicios.

Finalmente, el ministro vinculó la eliminación del subsidio con la posibilidad de destinar esos recursos a inversiones públicas. Según el Gobierno, se estaban destinando alrededor de $us 55 millones semanales a la subvención de combustibles, y esos fondos ahora se dirigirán a programas sociales y de infraestructura, aunque el impacto real dependerá del comportamiento del mercado internacional y otros factores económicos.