Máximo Mamani enfrenta un reto en Oriente Petrolero
El joven futbolista, que llegó al refinero con altas expectativas, no logra encontrar su lugar en el equipo y se ve marginado del próximo partido ante FC Universitario.

Máximo Mamani, el delantero argentino-boliviano, está atravesando un complicado momento en su carrera en Oriente Petrolero. Aterrizó en el club a finales de julio con la esperanza de obtener la continuidad que no pudo conseguir en Always Ready, pero su situación actual no refleja ese propósito.
En lo que va de su estadía en Oriente, Mamani ha disputado seis partidos, de los cuales solo dos fueron como titular. En los restantes, tuvo que conformarse con ingresar desde el banco, lo que limita su capacidad de destacarse en el equipo.
Su reciente actuación en el duelo contra Guabirá puso aún más de manifiesto sus dificultades. Aunque fue incluido en la plantilla, solo permaneció 20 minutos en el campo antes de ser reemplazado por decisión técnica. Esta situación lo deja fuera de las opciones para el encuentro contra FC Universitario, programado para este miércoles en la Copa Bolivia.
Cuando se anunció su llegada al fútbol boliviano, las expectativas eran altas. La posibilidad de que Mamani obtuviera la nacionalidad boliviana lo convertía en una promesa para el futuro del fútbol nacional, incluso como un potencial jugador para la selección. Su rendimiento en las categorías inferiores de Vélez Sarsfield llamó la atención de los técnicos de la Verde, quienes empezaron a seguir su carrera de cerca.
Mamani se formalizó como jugador boliviano gracias a sus raíces familiares, ya que su abuelo emigró a Bolivia. Su primer club en el país fue Always Ready, que lo fichó a préstamo hasta finales de 2026. Se unió al equipo alteño en diciembre de 2025 y, poco después, recibió su primera convocatoria a la selección para amistosos contra Panamá y México.
En su debut con la Verde, Mamani mostró destellos de su talento, pero esas convocatorias fueron las únicas que recibió. No fue incluido en el listado final para el repechaje intercontinental de marzo ni en los partidos amistosos posteriores del equipo.
A sus 21 años, Mamani se enfrenta a un nuevo desafío en Oriente Petrolero. A pesar de haber sido considerado una posible figura del fútbol boliviano, su carrera no ha despegado como se esperaba. Con cada partido, busca recuperar el protagonismo en el equipo, pero su escasa participación y las recientes decisiones del cuerpo técnico son un claro indicativo de que todavía le falta para brillar en el ámbito futbolístico.