martes 3 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Sociedad

Logros y desafíos tras el desastre en Achiras a diez meses de la tragedia

Las familias afectadas por el deslizamiento en Achiras continúan con sus esfuerzos de recuperación, a la espera de la ayuda prometida por las autoridades.

Por Paola Melgar · 28 de septiembre de 2026

Diez meses después del devastador deslizamiento de tierra en Achiras, las familias que sufrieron pérdidas siguen luchando por reconstruir sus vidas. Las evidencias de la tragedia, ocurrida el 17 de noviembre de 2025, son visibles en las casas, calles y espacios comunitarios, donde el lodo dejó marcadas y severas consecuencias.

La Alcaldía de la localidad trabaja en la gestión de la reconstrucción de las viviendas afectadas, habiendo aprobado hasta el momento 24 carpetas para la rehabilitación de hogares. Sin embargo, muchos pobladores continúan esperando la llegada de la ayuda prometida.

La tragedia dejó a aproximadamente 30 familias damnificadas, y aunque algunas han logrado recuperarse, muchas otras aún viven en condiciones precarias. Por ejemplo, Isidoro Paredes, quien perdió su hogar, se ha visto obligado a habitar en un baño que sobrevivió a la inundación. La comunidad ha respondido con apoyo, organizando la construcción de un cuarto para él.

A pesar de los esfuerzos de recuperación, algunos habitantes, como María Susana Pérez y Pedro Centellas, han tenido que utilizar sus ahorros para reparar sus viviendas. Ambos sobrevivieron a la tragedia gracias a la ayuda de sus vecinos, quienes les lanzaron una manguera para salvarlos del agua que inundó su hogar.

Ana María Yabeta, otra vecina, ha enfrentado la situación de su hogar con valentía. A pesar de las rajaduras en las paredes, ha logrado mantener su casa en pie gracias a la ayuda de amigos y familiares. Sin embargo, el trauma persiste en los niños del pueblo, quienes aún reaccionan con miedo ante las lluvias, recordando lo que vivieron.

En medio de esta lucha, el pueblo ha mantenido su único centro educativo operativo, donde los residentes han trabajado juntos para preparar las instalaciones para el regreso a clases. La mayoría de los estudiantes se han visto obligados a abandonar la comunidad debido a la tragedia, pero algunos están pensando en regresar.

A medida que el municipio avanza en las gestiones para la ayuda, los habitantes anhelan una respuesta ágil y efectiva a sus solicitudes de reconstrucción y asistencia. La incertidumbre persiste, pero la esperanza de volver a construir sus vidas se mantiene intacta entre los pobladores de Achiras.