La Ramada enfrenta nuevamente peligro de incendios por ocupación de vías
La situación en La Ramada genera preocupación entre comerciantes y residentes, quienes alertan sobre la reaparición de vendedores ambulantes que obstaculizan el acceso a los bomberos. La memoria del devastador incendio de 2010 sigue presente.

Tras el reciente incendio en la Feria Barrio Lindo, ocurrido el 6 de agosto de 2026, la inquietud por la seguridad en los mercados de Santa Cruz se revive. Un recorrido por La Ramada revela que, a 16 años de un incendio que devastó el lugar, la problemática persiste.
En 2010, La Ramada sufrió un incendio que destruyó gran parte de sus instalaciones. El reordenamiento del mercado, realizado en 2017, había logrado despejar calles y aceras, pero actualmente la ocupación de vendedores ambulantes ha regresado, formando filas que bloquean tanto las veredas como las calzadas, dificultando el paso de vehículos.
Calles como Amboró, Muchirí y Chané están repletas de puestos improvisados, lo que representa un obstáculo significativo para la llegada de carros de bomberos en caso de emergencia.
Las voces de los comerciantes reflejan la preocupación por una posible repetición de la tragedia: "Ojalá Dios no quiera que vuelva a pasar otro incendio como la feria", expresó una vendedora. Otro comerciante apuntó a las autoridades municipales, sugiriendo que la corrupción en la alcaldía es un factor que contribuye a la situación actual.
A pesar de contar con hidrantes en algunas calles, muchos de los cuales fueron instalados por las asociaciones de comerciantes, el verdadero problema radica en la falta de acceso. Los vendedores también han experimentado incendios menores y enfatizan la necesidad de recibir capacitación para prevenir futuros siniestros.
La problemática de La Ramada se suma a las alertas generadas tras el incidente en Barrio Lindo, donde las condiciones de acceso y las infraestructuras inadecuadas empeoraron las consecuencias del fuego. Tanto vecinos como comerciantes coinciden en la urgencia de implementar un reordenamiento efectivo y establecer controles constantes para evitar que se repita la historia.