lunes 3 de agosto de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Economía

La necesidad de una transición energética en Bolivia

La economía boliviana ha dependido durante años del gas natural, que ha sido fundamental para el desarrollo y el abastecimiento del sistema eléctrico del país. Sin embargo, la disminución de las reservas de este recurso plantea la imperiosa necesidad de replantear la matriz energética nacional hacia un futuro más sostenible. Actualmente, la composición del sistema […]

Por Richard Vaca · 29 de julio de 2026

La economía boliviana ha dependido durante años del gas natural, que ha sido fundamental para el desarrollo y el abastecimiento del sistema eléctrico del país. Sin embargo, la disminución de las reservas de este recurso plantea la imperiosa necesidad de replantear la matriz energética nacional hacia un futuro más sostenible.

Actualmente, la composición del sistema eléctrico en Bolivia muestra que de diez focos encendidos en una casa promedio, siete dependen de la electricidad generada por centrales termoeléctricas que utilizan gas natural. Solo tres utilizan fuentes renovables como la hidroeléctrica, eólica o solar. Este hecho revela un sistema que ha priorizado el gas, impulsado por su bajo costo gracias a subsidios, lo cual ha llevado a una menor inversión en energías alternativas.

Según Ángel Zannier, presidente de la Cámara Boliviana de Electricidad, para el 2028, la producción nacional de gas ya no será suficiente para satisfacer la demanda interna. Esto obligará a Bolivia a decidir entre consumir ese gas en el mercado interno o continuar con su exportación. En este contexto, el físico y analista energético Francesco Zaratti destaca que el país no enfrenta una crisis eléctrica, sino una crisis de hidrocarburos, ya que la provisión de electricidad no se ha visto afectada, pero sí la disponibilidad de combustible para generarla.

Bolivia cuenta con un notable potencial hidroeléctrico, situado entre los países con mayores recursos en este aspecto, según estudios de instituciones como la Universidad de Harvard. Sin embargo, las inversiones en hidroeléctricas y otras fuentes renovables han sido escasas, y la generación eléctrica se ha inclinado hacia las termoeléctricas, que actualmente dominan el suministro.

Para evitar que se apaguen los focos que dependen del gas natural, se debe iniciar una transición energética que impulse el uso de energías renovables. Zaratti sugiere que no es necesario construir grandes represas, sino que se pueden desarrollar proyectos hidroeléctricos de menor escala que se integren gradualmente al Sistema Interconectado Nacional.

Por otro lado, la tesis de Nin Zabala indica que Bolivia tiene el potencial para satisfacer su demanda eléctrica futura exclusivamente con energía hidroeléctrica, incluso generando excedentes para exportación, siempre que se realicen las inversiones pertinentes en infraestructura.

La clave está en fortalecer el sistema eléctrico del país, impulsando un plan de transición que permita diversificar las fuentes de energía y reducir la dependencia del gas. Esto no solo garantizará un futuro energético más seguro, sino que también contribuirá al crecimiento económico del país.