La Gobernación de Santa Cruz solicita facilitar la importación de diésel agrícola
Ante la crítica necesidad de diésel para el agro, la Gobernación cruceña insta al Gobierno nacional a eliminar las restricciones en la importación de combustibles. Se necesitan 4 millones de litros para evitar interrupciones en la producción.

Rolando Schrupp, representante de la Gobernación de Santa Cruz, ha manifestado que el departamento requiere cerca de cuatro millones de litros de diésel para evitar que la producción agrícola se vea afectada. Aseguró que hay disponibilidad logísticamente y proveedores dispuestos, pero que se enfrenta a obstáculos legales que impiden la importación y distribución del combustible.
La Gobernación está buscando una solución a la crisis de abastecimiento de combustibles, priorizando el suministro del diésel necesario para el sector agropecuario. Schrupp enfatizó que el problema no reside en la falta de productos o en la capacidad de distribución, sino en las regulaciones gubernamentales que impiden el acceso del combustible al mercado.
Durante una entrevista en el programa ON- Otra Noche con Sissi, Schrupp destacó la urgencia de esta necesidad, advirtiendo que la falta de diésel podría llevar a consecuencias graves para el abastecimiento alimentario del país. "El agro necesita ahorita cuatro millones de litros de diésel para no parar la producción, que es la que nos da de comer a toditos nosotros", subrayó.
La propuesta de la Gobernación pretende aprovechar las facultades otorgadas en el Estatuto Autonómico de Santa Cruz, buscando convertirse en un participante activo en la importación y distribución de combustibles mediante alianzas con la iniciativa privada. Esta iniciativa surge tras el anuncio del gobernador Juan Pablo Velasco sobre un posible convenio con una firma internacional para importar y comercializar combustible sin subsidios y a precios del mercado internacional.
Schrupp también mencionó que la infraestructura necesaria ya está en su lugar y que los surtidores cuentan con la capacidad de comercializar, aunque actualmente carecen del producto. La idea no es que la Gobernación gestione nuevas estaciones de servicio, sino que actúe como un ente facilitador entre importadores, distribuidores y consumidores.
Uno de los principales obstáculos que enfrenta esta propuesta es la falta de un decreto que formalice la participación de la Gobernación en este proceso. Schrupp hizo un llamado al presidente Rodrigo Paz Pereira para que emita un decreto que elimine las restricciones y permita aplicar las competencias autonómicas.
Además, Schrupp cuestionó la diferencia de precios que existe en el mercado, donde el diésel se puede encontrar a precios significativamente más altos fuera de los canales formales. Esta situación, según él, fomenta el mercado ilegal y complica el acceso de los pequeños productores a los combustibles necesarios.
La Gobernación ha instado a acelerar las gestiones, asegurando que no se puede esperar hasta 2027 para encontrar una solución. Schrupp mencionó que ya se está trabajando en la estructura legal para la propuesta y que se busca involucrar a la ciudadanía y a las autoridades nacionales en este proyecto.
El enfoque inicial de la estrategia es el sector agropecuario, aunque Schrupp indicó que una solución también beneficiaría a otros sectores de la economía. Reiteró que la paralización de la producción agrícola no solo afectaría a los productores, sino que también comprometería la alimentación del país. "No es un tema de que los ricos no van a ganar plata, es un tema de que se pone en riesgo la alimentación del país", concluyó.
La Gobernación sostiene que la ejecución de esta propuesta podría ser posible con recursos privados, mientras que el departamento asumiría el rol de facilitador y garante en el proceso, siempre bajo un marco legal que debe ser habilitado por el Gobierno nacional. "El mercado está, la logística está, la infraestructura está. Está todo menos la voluntad estatal", finalizó Schrupp.