Isabel Álvarez: La esencia del aguayo en su diseño
La diseñadora paceña Isabel Álvarez comparte su trayectoria en el mundo del diseño artesanal y la importancia del aguayo en su marca ‘Folk de los Pueblos’, que ha trascendido fronteras.

Isabel Álvarez es la mente creativa detrás de ‘Folk de los Pueblos’, una marca que se originó en La Paz hace 16 años y que ha alcanzado mercados en varias partes del mundo. A través de su trabajo artesanal, Álvarez ha encontrado la manera de expresar su visión del mundo mediante los textiles y la colaboración con artesanos locales.
A pesar de haber completado una carrera en Derecho y un posgrado, Álvarez decidió seguir su verdadera pasión por el trabajo manual. Desde pequeña, había sentido una conexión especial con la creación, algo que la llevó a replantearse su futuro laboral.
Los inicios en el diseño y su conexión con el aguayo.
Su apego por los materiales proviene de sus abuelos, quienes tenían un bazar en La Paz. Durante su infancia, pasaba mucho tiempo con ellos, eligiendo y combinando cintas, canutillos y otros elementos, lo que le brindó una base sólida en la apreciación de los textiles.
Isabel se considera una diseñadora empírica, ya que ha aprendido a través de la experiencia y talleres puntuales. Esto le ha permitido establecer conexiones con diversos artesanos y aprender sus técnicas, fomentando un diálogo enriquecedor en su proceso creativo.
La marca ‘Folk’ nació en 2010, inicialmente enfocada en artículos para el hogar, hasta que Álvarez se dio cuenta de que los bolsos eran su producto más demandado. El nombre ‘Folk’ simboliza una conexión amplia con las tradiciones, reforzada por la frase ‘de los pueblos’.
El aguayo ha jugado un papel fundamental en su trabajo. Más que un simple material, representa un vínculo con el tejido social y la importancia de las relaciones en el proceso creativo. Isabel utiliza el aguayo como metáfora de cómo se construyen los vínculos y los procesos en su vida y su marca.
La presencia de ‘Folk de los Pueblos’ se extiende internacionalmente, llegando a lugares como Singapur, Alemania, Estados Unidos, Chile y España. Su tienda en Berlín y Nueva York simboliza el compromiso de la marca con la calidad y la responsabilidad en la producción.
Le diría a la Isabel que comenzó Folk en 2010 que no se preocupe tanto. Aunque hubo momentos de incertidumbre, las cosas se resuelven con el tiempo.