Interpelaciones dominan la agenda de la Asamblea Legislativa
La Asamblea Legislativa Plurinacional parece concentrarse más en interpelaciones a ministros que en el avance de leyes esenciales, evidenciando una falta de propuestas del Gobierno.

En los primeros días de septiembre, la Asamblea Legislativa Plurinacional ha planificado al menos cuatro interpelaciones dirigidas a tres ministros del gabinete del presidente Rodrigo Paz. De estas, dos serán dirigidas al ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien ya fue interpelado el pasado miércoles.
Las interpelaciones se suman a una solicitud presentada por el partido Libre el 28 de agosto, que exige aclaraciones sobre el caso de Fernando Cerimedo, involucrando tanto al ministro Oviedo como al ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo. En medio de este contexto, la discusión sobre leyes fundamentales ha quedado estancada.
El único proyecto que ha circulado en el Legislativo, la nueva Ley de Inversiones, fue enviado de vuelta al Ejecutivo por fallas técnicas. La versión corregida fue finalmente remitida a la Comisión de Planificación de Diputados el 27 de agosto, pero aún no se ha avanzado en su tratamiento.
El diputado Alejandro Reyes, de Unidad, ha expresado su preocupación por la frecuencia con la que se interpela al ministro Oviedo, sugiriendo un calendario con interpelaciones programadas cada semana. La próxima sesión se llevará a cabo el 9 de septiembre, donde se abordarán las acciones de Cerimedo en el país.
Por otro lado, el senador José Ormachea del partido Libre ha defendido la necesidad de las interpelaciones, argumentando que son esenciales para asegurar que los ministros cumplan adecuadamente con sus funciones. A su juicio, la falta de avance en leyes importantes demuestra la inacción del Gobierno.
No hay absolutamente nada, se puede revisar en todas las comisiones, comités, brigadas, bancadas, en toda la estructura de la Asamblea Legislativa
El constitucionalista Carlos Börth ha indicado que la interpelación es el instrumento más fuerte de fiscalización del Legislativo, aunque su uso frecuente no debe ser una amenaza para los ministros, siempre que justifiquen sus acciones.
Finalmente, la situación actual refleja un contexto de críticas hacia el Ejecutivo y una creciente preocupación por su falta de propuestas y políticas públicas claras, lo que ha llevado a un aumento en las solicitudes de interpelaciones.