lunes 2 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Política

Hugo Carvajal regresa a Bolivia tras 17 años y critica la desinstitucionalización del país

El ex dirigente del MIR y ex ministro de Educación regresó al país y analizó el estado actual de las instituciones, proponiendo una nueva articulación política y social.

Por Gabriela Landívar · 5 de octubre de 2026

Hugo Carvajal Donoso, ex ministro de Educación y figura del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), ha vuelto a Bolivia después de 17 años de exilio, en gran parte de los cuales residió en España. Su salida del país se debió a su inclusión en un juicio por los sucesos de octubre de 2003, y durante su estancia en Europa, obtuvo el estatus de refugiado político.

En su regreso, Carvajal se estableció en Santa Cruz de la Sierra y, a los cuatro meses de su retorno, ofreció una entrevista en el programa Influyentes de EL DEBER, donde hizo hincapié en el deterioro de las instituciones bolivianas y la necesidad de una nueva relación entre partidos políticos, gobiernos locales y la sociedad civil organizada.

Desafíos de la institucionalidad boliviana

Carvajal observó que, a pesar de los cambios en Bolivia, hay una notable crisis en la política institucional. Según él, la debilitación de la institucionalidad y la ética han llevado a una cultura donde el enriquecimiento rápido parece ser la única prioridad. Comparó esta situación con otros países que, a pesar de las crisis políticas, mantienen estructuras judiciales y económicas robustas que permiten su funcionamiento.

El ex ministro propuso que la solución radica en articular tres ejes fundamentales: los partidos políticos, el gobierno subnacional y las organizaciones de la sociedad civil. Esta integración podría fortalecer la gobernabilidad y ofrecer soluciones a los problemas cotidianos de la ciudadanía, como el transporte y el control de precios.

Carvajal también enfatizó la necesidad de una reforma en el sistema de justicia y en el Ministerio Público, sugiriendo que estos deben recuperar su función de respeto a las normas y procedimientos. Resaltó que la percepción de corrupción ha dañado la confianza del ciudadano en el Estado y que reconstruir las instituciones requiere un cambio cultural profundo.

Finalmente, el ex dirigente hizo hincapié en que el deterioro institucional se refleja en el comportamiento político actual, citando el caso del vicepresidente Edmand Lara, quien mostró actitudes que socavan la noción de estado y el respeto a las instituciones. Carvajal concluyó que la recuperación de la democracia en Bolivia demanda un compromiso por parte de todos los actores políticos y sociales para operar dentro de un marco normativo claro.