Gobierno se mantiene firme en su decisión sobre el DS 5676
El ministro Fernando Aramayo asegura que no se contempla la derogación del decreto que fija el precio del diésel, mientras los productores intensifican sus protestas exigiendo su abrogación.

El Gobierno ha ratificado su postura de no derogar el Decreto Supremo 5676, que regula el precio del diésel, a pesar del creciente descontento por parte del sector productivo. El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, fue claro en su respuesta a la posibilidad de anular la norma: "No se abroga".
A medida que aumenta la presión por parte de los productores, se han comenzado a llevar a cabo bloqueos en las carreteras. Este miércoles, un grupo de productores bloqueó el puente San Pablo, que conecta Santa Cruz con Beni, lo que provocó la suspensión de los servicios de transporte hacia Trinidad.
Congreso extraordinario de la CAO en Warnes
La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) ha convocado a un congreso extraordinario para este jueves 27 de agosto en Warnes, donde se espera la participación de representantes del agro a nivel nacional. El objetivo principal de este encuentro será discutir la abrogación del DS 5676 y definir las próximas acciones a seguir.
Aramayo indicó que aún existen oportunidades para realizar ajustes a la reglamentación del decreto y que es necesario trabajar en normas complementarias. Sin embargo, se mostró crítico ante la demanda de los sectores productivos de simplemente eliminar la norma, sugiriendo que también deberían ofrecer alternativas a la situación actual.
Eso de, bueno, no me gusta, se abroga, se deroga, entonces, ¿qué propones?, ¿qué salida le damos?
El DS 5676 ha generado controversia debido a que establece un precio referencial de 18 bolivianos por litro de diésel para grandes consumidores, lo que, según la CAO, incrementa los costos de producción y podría repercutir en el precio final de los alimentos.
Los bloqueos realizados por los productores provienen principalmente de la provincia Marbán, y han causado congestionamiento vehicular significativo. Los manifestantes advierten que el nuevo precio del diésel, sumado a otros costos de producción, podría trasladarse a los consumidores finales.
En el contexto de un estado de excepción en el país, Aramayo recordó que los bloqueos están prohibidos y que se debe respetar la ley. Aun así, el Gobierno espera el desarrollo del congreso en Warnes, donde las tensiones entre las demandas del sector productivo y la postura gubernamental están en su punto más alto.