Gobierno reafirma lucha contra el narcotráfico tras ola de asesinatos
El vocero presidencial atribuye el aumento de la violencia a la captura de importantes figuras del narcotráfico y destaca la decisión de combatir este flagelo con firmeza.

El vocero del Gobierno, José Luis Gálvez, afirmó este martes que la reciente ola de asesinatos en Bolivia está relacionada con la captura de líderes del narcotráfico, como Sebastián Marset. Gálvez resaltó que los bolivianos están sufriendo las consecuencias de una política de seguridad fallida que ha permitido la proliferación del crimen organizado durante más de 20 años.
Gálvez criticó que las autoridades anteriores minimizaran la presencia de cárteles en el país, lo que, a su juicio, facilitó que los capos del narcotráfico operaran sin problemas. Actualmente, el Gobierno se encuentra en una postura decidida de enfrentar este problema y ya ha logrado la detención de 18 individuos de alto perfil en este ámbito.
En su declaración, el vocero mencionó que, entre los narcotraficantes detenidos, se encuentra un miembro del Primer Comando de la Capital (PCC) con una condena de 126 años en su país. Gálvez subrayó que estas medidas, aunque necesarias, han generado un desorden en el crimen organizado, lo que podría explicar el incremento de la violencia en los últimos días.
El vocero se refirió a la nueva estrategia del Gobierno que incluye una colaboración activa con otras naciones, como Brasil, para implementar un programa de ‘frontera segura’. Aunque los resultados aún no se ven, Gálvez confía en que este plan pronto mostrará su eficacia.
Gálvez también aseguró que se explorarán otros mecanismos de cooperación con agencias de seguridad, reafirmando el compromiso del Gobierno de no rendirse ante el narcotráfico. "Estamos decididos a utilizar todas las instancias necesarias para combatir esta amenaza a la seguridad nacional", concluyó.
"No podemos rendirnos ante el crimen organizado y el narcotráfico, los cuales están nuevamente amenazando la seguridad del país".
El Gobierno boliviano se encuentra en una etapa crítica ante la creciente violencia, y parece decidido a enfrentar estos retos con una política renovada y una firme acción contra el narcotráfico.