Gobierno considera insuficiente el paro del transporte y opta por modernizar flota
El Ejecutivo descarta restaurar el subsidio al diésel y propone alternativas de financiamiento y renovación vehicular ante el impacto de los nuevos precios del combustible.

La reciente jornada de paro nacional convocada por los choferes en protesta por el aumento del precio del diésel mostró un acatamiento desigual en varias regiones del país, siendo Santa Cruz y Sucre las más afectadas. El Gobierno, en lugar de restablecer el subsidio, propone soluciones a largo plazo para el sector del transporte.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, destacó que en gran parte de Bolivia el servicio de transporte público continuó operando con normalidad, aunque en Santa Cruz y Sucre se reportaron las mayores dificultades. Justiniano mencionó que el 25% de los micros en Santa Cruz funcionan con diésel, lo que evidenció la crítica situación en la región.
Estrategias gubernamentales para el transporte
El Gobierno ha planteado la modernización del parque automotor como una solución viable, alejándose del modelo de subsidios. Justiniano subrayó que el enfoque está en mejorar la calidad del servicio y reducir costos mediante la renovación de la flota de transporte.
Entre las propuestas se encuentra el FONGAT, que ofrece créditos y garantías para la reparación y adquisición de repuestos de vehículos. Según el ministro, solo un 5% de este fondo está siendo utilizado, lo que atribuyó a la falta de información en el sector.
Además, el Programa Nacional de Renovación de Vehículos PATRIA busca reconvertir aproximadamente 10.000 vehículos que operan con diésel, incluyendo 2.000 en Santa Cruz, 2.000 en Cochabamba y 2.000 en Sucre. Estas medidas están orientadas a facilitar la transición hacia alternativas más sostenibles como el GNV.
El paro fue decidido el 22 de septiembre en un ampliado de choferes en Santa Cruz, donde se advirtió que las protestas podrían intensificarse si no se atendían sus demandas. Sin embargo, Justiniano aseguró que las negociaciones recientes han permitido disminuir el nivel de conflicto y que el diálogo con los sectores de transporte sigue abierto.