Gobierno boliviano se compromete a eliminar subvenciones a combustibles para 2027
El acuerdo firmado con el FMI establece la eliminación gradual de las subvenciones a los combustibles, con un plan de ajuste fiscal que buscará reducir el déficit del país hasta 2029.

El Ejecutivo liderado por Rodrigo Paz ha acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) la eliminación de la subvención a los combustibles a partir de enero de 2027. Esta decisión es parte de un programa económico diseñado para mejorar la situación fiscal del país, donde se espera que los precios internos se alineen con los costos reales de los carburantes.
El pacto incluye una hoja de ruta de 36 meses que busca reducir el déficit fiscal, estipulando un ajuste fiscal que asciende a aproximadamente 8,5% del PIB entre 2026 y 2029. El objetivo es que el déficit global llegue al 3,5% del PIB para el año 2029.
Durante el próximo año, los precios de los combustibles se mantendrán sin cambios, pero a partir de 2027 el Presupuesto General del Estado ya no incluirá recursos para subsidiar estos precios. Esta situación podría conllevar riesgos de inflación y posibles tensiones sociales, lo que ha llevado al Gobierno a proponer una ampliación de los mecanismos de asistencia para las poblaciones más vulnerables.
Además de eliminar la subvención, el acuerdo con el FMI prevé un cambio hacia un tipo de cambio más flexible, la limitación del financiamiento del Banco Central al Estado, la reducción del gasto público y la reestructuración de empresas estatales no rentables.
El Gobierno ya ha comenzado a implementar cambios en la política de combustibles mediante el Decreto Supremo 5652, que fija un precio congelado de la gasolina Especial a Bs 6,96 por litro y del diésel a Bs 9,80 hasta enero de 2027. Sin embargo, se ha establecido una fórmula que vinculará los precios a las variaciones internacionales y el tipo de cambio después de esa fecha.
A partir de 2027, Bolivia enfrentará un nuevo esquema de precios para los combustibles, marcando el inicio de un fuerte ajuste fiscal acordado con el FMI.