viernes 18 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Policial

Fernando Cerimedo: El Asesor que Generó Controversia en el Gobierno de Rodrigo Paz

La situación en torno a Fernando Cerimedo se ha transformado en una crisis política tras su relación con el atentado contra Nadia Beller, revelando su influencia en la administración de Rodrigo Paz.

Por Ronald Cuéllar · 19 de agosto de 2026

La investigación sobre Fernando Cerimedo ha pasado de ser un caso aislado vinculado a un atentado contra la abogada Nadia Beller a convertirse en un desafío político significativo para el Gobierno de Rodrigo Paz. Un análisis jurídico-político del 18 de agosto destaca que Cerimedo, un consultor argentino, tuvo una influencia considerable, más allá de la de un asesor convencional.

El informe subraya que Cerimedo fue reconocido como asesor personal del presidente tanto por el vicepresidente Edmand Lara como por el propio Cerimedo, quien afirmó en Argentina: “Soy asesor personal del Presidente”. Esta imagen contrasta con la versión oficial que había presentado a Cerimedo como un asesor externo sin oficina y sin remuneración del Estado.

Credenciales y Preguntas Pendientes

Uno de los aspectos más intrigantes son las credenciales de Cerimedo. El análisis incluye una tarjeta que lo presenta como "Asesor Principal del Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia", con el escudo nacional y un correo electrónico de dominio oficial. Esto plantea interrogantes sobre quién autorizó el uso de recursos institucionales por parte de una persona ajena al Estado.

Además, el informe señala tarjetas de contacto de varias entidades, incluyendo el Export-Import Bank de Estados Unidos, SICPA SA de Suiza y la Armada Boliviana. Esto genera la necesidad de esclarecer si Cerimedo actuaba como intermediario o si existían vínculos directos con estas instituciones, aunque el informe aclara que dichas tarjetas no son evidencia suficiente de irregularidades por sí solas.

Las declaraciones de Nadia Beller también han suscitado inquietudes, particularmente su afirmación sobre un grupo policial bajo las órdenes de Cerimedo y la existencia de un segundo teléfono con información relevante que no fue recuperado. No obstante, el análisis destaca que muchas de estas afirmaciones aún requieren verificación independiente y análisis más detallados.

La crisis ha llegado a instituciones del Estado, con el vicepresidente Lara calificando a Cerimedo de "maquiavélico" y pidiendo que la justicia actúe sin distinciones. Además, el diputado Antonio Pino ha solicitado información sobre el estatus migratorio de Cerimedo y sus funciones dentro del Gobierno.

La cuestión se amplía más allá del ámbito penal: surge la interrogante sobre la verdadera influencia de Fernando Cerimedo en el Gobierno, quién facilitó su acceso a estructuras institucionales, quién financiaba sus actividades y cuál era su nivel de poder en la toma de decisiones. El análisis concluye que el reto para los organismos de control ahora no es solo esclarecer el atentado contra Beller, sino determinar la existencia de un sistema de poder informal dentro del Gobierno sin los controles necesarios.