Exportaciones mineras alcanzan récord, pero el Estado aún no se beneficia
A pesar de un crecimiento del 91% en las exportaciones mineras en el primer semestre de 2026, el Estado boliviano no logra capitalizar estos ingresos, lo que plantea desafíos para la economía nacional.

Durante los primeros seis meses de 2026, Bolivia reportó exportaciones mineras por un total de $us 4.452 millones, lo que representó un asombroso aumento del 91% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este aumento, sin embargo, se produjo a pesar de una caída del 12% en el volumen de minerales exportados, reflejando un notable efecto positivo en los precios internacionales.
Este crecimiento en las exportaciones mineras se ha convertido en un fenómeno del comercio exterior, posicionando a la minería como el sector más importante en la generación de divisas, aun cuando la economía boliviana enfrenta una severa escasez de dólares. Según Gary Rodríguez, gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), el aumento en el valor se debe principalmente a un efecto positivo en los precios, a pesar de que la producción no ha crecido en la misma medida.
A pesar del fuerte aumento en las exportaciones, el ingreso de dólares al Banco Central de Bolivia (BCB) no es proporcional. La mayoría de las ventas, que superan los $us 4.452 millones, provienen de empresas privadas y cooperativas, que representan más del 90% del total, dejando al Estado con menos del 10% de los beneficios. Esto limita la capacidad del Gobierno para utilizar esos recursos en el financiamiento de importaciones y en el pago de deuda externa.
El contraste con el sector de hidrocarburos es significativo. En 2025, las exportaciones mineras sumaron $us 5.625 millones, comparadas con solo $us 1.082 millones de hidrocarburos, resaltando el predominio de la minería en el comercio exterior del país. En el primer semestre de 2026, las exportaciones de hidrocarburos apenas alcanzaron $us 498,1 millones, evidenciando el impacto del descenso en las ventas de gas natural.
La discusión sobre el verdadero impacto de las exportaciones mineras en la economía nacional se centra en la efectividad de estos ingresos. El analista Héctor Córdova enfatiza que, aunque las cifras de exportación son altas, no todos esos dólares llegan al BCB. La mayor parte de estos recursos se utilizan para cubrir costos operativos, pagar deudas y reinvertir, lo que significa que no contribuyen directamente a las reservas del Estado.
Para cambiar esta situación, se plantea la necesidad de fortalecer la industria metalúrgica nacional y aumentar la producción dentro del país, buscando que Bolivia no solo exporte minerales en estado bruto, sino que también agregue valor a sus recursos naturales. Esto incluye propuestas para mejorar la producción de estaño, antimonio, bismuto y cobre en distintas regiones, además de modernizar las instalaciones de fundición como Karachipampa.