Exdiputado pide la renuncia del gerente de EMAPA por denuncias de violencia familiar
Tomás Monasterio solicitó al presidente Rodrigo Paz que destituya a Sergio Raúl Siles debido a las denuncias en su contra por violencia intrafamiliar. Asegura que hay pruebas que respaldan las acusaciones.

El exdiputado Tomás Monasterio hizo un llamado al presidente Rodrigo Paz para que se separe a Sergio Raúl Siles del cargo de gerente de Emapa, considerando que enfrenta dos denuncias por violencia intrafamiliar.
En un mensaje publicado en la red social X, Monasterio recordó las palabras del presidente en su discurso del 6 de agosto, donde se hacía énfasis en la justicia. Reiteró que Claudia, la denunciante, ha esperado más de dos años una respuesta efectiva.
El exlegislador enfatizó que las acusaciones no son infundadas, ya que existe un certificado médico-forense que documenta contusiones en el rostro de Claudia y en su extremidad superior derecha, además de señalar más de tres días de incapacidad médico-legal. "¿Puede alguien con dos denuncias de esta índole continuar en una posición de responsabilidad en una empresa pública?" cuestionó Monasterio, acompañando su declaración con una fotografía que cuenta con el consentimiento de la afectada.
Monasterio recordó que ya había denunciado públicamente esta situación el 30 de junio y reiteró que el presidente había pedido disculpas en el pasado, indicando que es esencial que el Gobierno predique con el ejemplo al construir instituciones justas. "Siles debe dejar su puesto en EMAPA mientras la justicia evalúa su situación", subrayó.
Por su parte, el 9 de julio, Édgar Zegarra, legislador de la alianza Libre, formalizó su demanda de destitución inmediata de Siles, argumentando que sería llamado a rendir cuentas en la comisión legislativa correspondiente. "No se puede permitir que alguien actúe de esta manera contra una mujer. El Presidente debe actuar y pedir su renuncia", afirmó Zegarra a Grupo Fides.
Claudia, exesposa de Siles, relató en DTV que durante sus diez años de matrimonio vivió en un ambiente de violencia. Aseguró que la Fiscalía archivó sus denuncias, llevándola a recurrir a los medios de comunicación por la lentitud de la justicia en sus casos. "Me he sentido desprotegida, ya que él siempre ha tenido vínculos con la política. Trabajó con Revilla y ha ejercido control sobre mí", concluyó.