Estados Unidos mantiene a Bolivia en lista de incumplimiento antidrogas
La evaluación estadounidense destaca un aumento en los cultivos de coca y reconoce una mejora en la cooperación con el nuevo gobierno de Rodrigo Paz.

El gobierno de Estados Unidos ha decidido incluir a Bolivia en la lista de países que, según su análisis, "no han cumplido de manera efectiva" con sus compromisos en la lucha contra el narcotráfico. Esta evaluación abarca el periodo de los últimos 12 meses, incluyendo tanto la gestión de Luis Arce como los primeros meses de Rodrigo Paz.
Pese a la calificación negativa, se hace una distinción entre las dos administraciones. Washington indica que el nuevo gobierno aún no ha tenido el tiempo necesario para implementar cambios significativos que reduzcan los cultivos de coca, los cuales, según sus datos, se incrementaron durante la gestión anterior.
Este análisis coincide con las cifras de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), que reportó que la superficie de cultivos de coca en Bolivia alcanzó las 36.400 hectáreas en 2025, un ascenso del 7% respecto a las 34.000 hectáreas del año anterior. Este aumento es notablemente alto en el Trópico de Cochabamba, donde los cultivos crecieron un 22%, pasando de 14.275 a 17.471 hectáreas, mientras que en Los Yungas de La Paz hubo una disminución del 4%.
El informe también menciona que la corrupción sigue siendo un obstáculo para la lucha contra el narcotráfico, dificultando las investigaciones. Sin embargo, se destaca una mejora en la cooperación bilateral, señalando que ambos países han reanudado esfuerzos conjuntos para combatir la producción ilícita y desmantelar redes criminales.
La extradición de Sebastián Marset a Estados Unidos en marzo de 2026 se presenta como un ejemplo de esta colaboración en la lucha antidrogas.
Estados Unidos ha dejado en claro que podría reconsiderar la calificación de Bolivia el próximo año, siempre que el país muestre avances significativos en la reducción de la producción de drogas y en el combate a la corrupción.
A pesar de la evaluación desfavorable, Washington no ha cortado automáticamente la asistencia a Bolivia. De hecho, la misma evaluación señala que la ayuda continua es crucial para los intereses nacionales de Estados Unidos, lo que permite que se aplique una excepción a la calificación negativa.