Escasez de gasolina en Santa Cruz impulsa el uso de combustible importado
La falta de gasolina subvencionada genera largas filas en las estaciones de servicio de Santa Cruz, donde algunos conductores optan por adquirir carburante importado a un precio significativamente mayor.

La escasez de gasolina se ha vuelto a evidenciar en varias ciudades de Bolivia, con un enfoque particular en Santa Cruz, donde las estaciones de servicio han reportado problemas principalmente con la gasolina subvencionada. A pesar de esta situación, las estaciones privadas ofrecen gasolina importada, cuyo costo asciende a aproximadamente Bs 18 por litro.
El desabastecimiento no se limita a Santa Cruz, ya que Cochabamba también ha experimentado largas esperas en las estaciones de servicio, donde los conductores han informado que deben esperar desde la madrugada para conseguir combustible. Situaciones similares han sido reportadas en ciudades como Sucre y Riberalta.
YPFB ha reconocido las dificultades en el suministro de gasolina y argumenta que hay suficiente volumen de carburantes. Atribuye las largas filas a una interrupción temporal en el transporte de combustible. La estatal ha informado que se ha llegado a un acuerdo con la Cámara Boliviana de Transporte de Derivados de Petróleo (Campetrol) para normalizar el traslado de combustibles.
A pesar de que la reanudación del transporte debería mejorar la situación, los problemas de abastecimiento persisten incluso días después del acuerdo. En Santa Cruz, se ha observado una diferencia notable en la disponibilidad de gasolina: mientras que la gasolina subvencionada se vende a Bs 6,96 por litro, la gasolina importada tiene un costo de Bs 18 por litro.
En Cochabamba, muchos conductores han expresado su frustración ante la escasez, manifestando que han tenido que esperar horas para conseguir combustible. Algunos han comenzado a cuestionar la gestión del suministro, especialmente tras la reciente eliminación de la subvención al diésel.
El Gobierno ha intensificado los controles sobre el uso de carburantes subvencionados, con el objetivo de evitar el desvío hacia el mercado negro. Según el Ministerio de Hidrocarburos, se han bloqueado miles de placas por consumos irregulares, y se han iniciado acciones legales contra aquellos involucrados en actividades ilegales relacionadas con el combustible.
Sin embargo, estas restricciones han provocado descontento entre los usuarios, quienes han reportado falta de información sobre las nuevas normativas y dificultades para acceder al combustible, lo que ha generado incertidumbre y desconfianza en el sistema.