Escasez de diésel frena la actividad económica en Uyuni y afecta al turismo
La falta de diésel ha dejado a Uyuni con actividades limitadas, impactando negativamente en su principal fuente de ingresos: el turismo. La situación se vuelve crítica para los operadores y transportistas de la región.

La crisis de abastecimiento de diésel ha llevado a una parálisis parcial de las actividades económicas y turísticas en Uyuni, donde los operadores y transportistas enfrentan grandes dificultades para conseguir el combustible esencial para sus vehículos. Esta situación ha obligado a varias empresas del sector turístico a suspender recorridos por el Salar y otros atractivos de la zona debido a la falta de diésel.
Según el director de Turismo de Potosí, Dieter Murillo, en agosto se registraron filas de más de tres kilómetros en las estaciones de servicio de Uyuni, extendiéndose en algunos casos hasta el centro de la ciudad. Cada vehículo que opera en circuitos turísticos requiere entre 180 y 210 litros de diésel para completar un recorrido de tres días y dos noches.
La problemática del desabastecimiento no solo afecta a los operadores turísticos locales. En julio, la Asociación de Surtidores de Tarija reportó que vehículos provenientes de Uyuni, Tupiza y Villazón viajaban hasta ese departamento en busca de diésel, lo que ha generado una sobredemanda en las estaciones de servicio de Tarija.
Esta falta de combustible ocurre en un contexto nacional donde el Gobierno ha informado sobre la habilitación de un sistema en línea que permite consultar la disponibilidad de gasolina y diésel en tiempo real en las estaciones de servicio, complementado con controles en la cadena de distribución.
Para Uyuni, que depende en gran medida del turismo y el transporte, la escasez de diésel representa un golpe significativo a la actividad económica, afectando a empresas, conductores y trabajadores que dependen de los recorridos hacia el Salar y otros destinos del sudoeste potosino.