El verdadero motor de Santa Cruz: su gente
La grandeza de Santa Cruz no radica solo en su economía o infraestructura, sino en el espíritu indomable de sus ciudadanos que construyen su futuro juntos.

La esencia de Santa Cruz no está en la magnitud de sus edificaciones ni en su producción agrícola, sino en la fortaleza de su gente. Tanto los que nacieron aquí como aquellos que han decidido adoptarla como su hogar, han creado un lugar donde pueden vivir, aspirar y prosperar.
Los cruceños se destacan por su capacidad de forjar su propia narrativa. Se caracteriza por ser un pueblo que abraza sin rencores y que apuesta a la inversión, anhelando un entorno donde el Estado facilite su progreso en lugar de obstaculizarlo.
Un legado de lucha y liderazgo cruceño.
- Memorándum de 1904: Promoviendo la conexión entre oriente y occidente a través del ferrocarril y la apertura del mercado andino.
- Lucha por regalías petroleras: Ley del 11% en 1920, reconocida en 1938.
- Autonomía de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno en 1938.
- Creación del Comité de Obras Públicas en 1945 para el desarrollo de infraestructura.
- Fundación del Comité Pro Santa Cruz en 1950.
El pueblo cruceño ha sido pionero en establecer sus propias instituciones y cooperativas, asegurando así el desarrollo de sus servicios básicos. Desde la creación de COTAS para el servicio de telefonía, hasta el Consejo del Plan Regulador en 1967, se ha trabajado para construir un futuro sostenible.
La búsqueda de la autonomía ha sido un proceso constante, destacándose el cabildo de 1957, que marcó el inicio de la descentralización. Esta lucha culminó en 2006 con la declaración de autonomía, respaldada por un estatuto que fue aprobado en 2008.
Hoy, ante un modelo centralizado que ha demostrado ser ineficiente y corrupto, el pueblo cruceño avanza hacia la reforma de la Constitución Política del Estado (CPE) en 2026, con el objetivo de fortalecer el proceso autonómico y fomentar una economía más libre.