El TCP revoca tutela y reactiva órdenes de aprehensión en caso de abuso sexual
La sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional reanuda la búsqueda de Gonzalo Kieffer Fleig, acusado de delitos graves contra menores, después de que su defensa intentara evitar su comparecencia desde Argentina.

El Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) ha anulado la tutela que permitía a Gonzalo Kieffer Fleig litigar desde el extranjero, restableciendo así las órdenes de aprehensión en su contra. Esto se formalizó a través de la Sentencia Constitucional 0899/2026-S3, la cual devuelve a Kieffer su estatus de prófugo en el marco de un proceso por violación agravada, abuso sexual y pornografía infantil.
La decisión del TCP es significativa, ya que cierra el camino a estrategias de defensa que intentaban evadir la justicia boliviana, utilizando la salud mental como justificación para litigar a distancia. La representación legal de la víctima destacó que los certificados médicos presentados desde Argentina no cuentan con validación oficial en Bolivia, lo que debilita su peso legal.
Los abogados de la parte afectada también cuestionaron la concesión previa de la tutela, la cual fue otorgada por un tribunal en Santa Cruz en condiciones que consideran favorecedoras para Kieffer. Este movimiento por parte de la justicia ha sido interpretado como un avance en la lucha contra la impunidad en casos de violencia sexual, donde frecuentemente se observan tácticas para eludir la acción legal debido a recursos económicos y conexiones internacionales.
La defensa de Kieffer Fleig no se ha manifestado hasta el momento respecto a este fallo. Sin embargo, la representación de la víctima planea solicitar la emisión de una alerta roja de Interpol y se compromete a presentar denuncias ante el Consejo de la Magistratura contra los jueces que otorgaron la tutela inicial.
Este caso es visto como un ejemplo de una problemática más amplia en la que las víctimas de abuso enfrentan obstáculos significativos en su búsqueda de justicia, especialmente cuando los acusados pueden litigiar desde el extranjero.