jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Economía

El precio del pollo disminuye, pero la carne de res sigue siendo costosa

El costo del pollo en el mercado ha caído notablemente, ofreciendo una opción más accesible para las familias bolivianas, aunque la carne de res mantiene precios elevados que afectan el bolsillo.

Por Gabriela Landívar · 26 de agosto de 2026

El precio del pollo ha experimentado una significativa reducción, pasando de Bs 26-30 a solo Bs 17-18 por kilo en los mercados. Este cambio permite que el pollo se convierta nuevamente en una opción accesible para las familias que buscan fuentes de proteína.

Durante las primeras semanas de agosto, el pollo llegó a costar hasta Bs 30 el kilo en Santa Cruz. Sin embargo, a medida que avanzó el mes, los precios comenzaron a descender, alcanzando Bs 19 el 17 de agosto y llegando incluso a Bs 18,50 en el mercado de la Villa Primero de Mayo a finales de mes.

La reciente caída en el precio del pollo, que representa una reducción del 40% respecto al máximo de Bs 30, ha cambiado las preferencias de compra de las familias. Ante el encarecimiento del pollo, muchas optaron por carne de res, pero ahora el pollo vuelve a ser la opción más económica.

Precios de carne de res y otras proteínas

A pesar de la disminución del pollo, la carne de res continúa en precios elevados, con valores de Bs 68 por kilo de carne de primera y Bs 58 por carne de segunda. Esto limita la posibilidad de muchas familias de incluirla en su dieta.

La oferta de otros tipos de proteínas también juega un papel importante. En el mercado Mutualista, el hígado se encuentra a Bs 18 el kilo, mientras que otros cortes de cerdo como la chuleta se venden a Bs 32. Estos precios muestran que, pese a la reducción en el pollo, la carne sigue siendo un componente costoso en la canasta alimentaria.

La situación actual refleja que, aunque se ha notado una mejora en el abastecimiento y una caída en la inflación general, los precios de algunos alimentos como la carne de res no han vuelto a los niveles anteriores a las crisis de abastecimiento que afectaron al país.

En resumen, el pollo se reafirma como un pilar en la alimentación diaria de las familias debido a su precio accesible, mientras que la carne de res y otras alternativas continúan representando un gasto considerable.