jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Policial

El Ministro Oviedo admite la persistencia de sicariatos en Bolivia

Cuatro meses después de implantar el Plan Halcón, el Ministro de Gobierno reconoce el aumento de ejecuciones en el país y los desafíos del narcotráfico.

Por Gabriela Landívar · 4 de septiembre de 2026

Marco Antonio Oviedo, titular del Ministerio de Gobierno, ha vuelto a ser objeto de críticas debido a la creciente crisis de seguridad en Bolivia. En mayo, ante una ola de asesinatos en Santa Cruz, proclamó una "lucha sin cuartel" contra el crimen organizado y presentó el Plan Halcón como una medida para abordar esta problemática. Sin embargo, cuatro meses después, el mismo ministro reconoce que la violencia continúa y que hay una "ola de sicariatos" en el país.

El 6 de mayo, Oviedo lanzó el Plan Halcón, una estrategia que involucra a la Policía y Fuerzas Armadas, y destacó que Santa Cruz era el punto crítico de la criminalidad en el país. Prometió que el Gobierno trabajaría incansablemente para erradicar estos actos violentos.

A pesar de estos esfuerzos, la violencia no cesó. Un informe de mayo reveló varios homicidios relacionados con el crimen organizado, incluyendo el asesinato del magistrado del Tribunal Agroambiental, Víctor Hugo Claure, lo que subrayó la gravedad del problema de las organizaciones criminales en la región.

El 2 de septiembre, Oviedo admitió que el país enfrenta una ola de sicariatos, y anunció la implementación de unidades antidrogas en la frontera con Brasil y un incremento en la cooperación con fuerzas policiales de países vecinos, en un intento por controlar la situación.

Las estadísticas hasta el 3 de septiembre indican que han ocurrido 37 ataques que resultaron en 46 muertes, aunque no todos estos casos están claramente vinculados al narcotráfico. Las autoridades sugieren que muchos de los homicidios se deben a disputas entre grupos criminales por el control de rutas hacia Brasil.

Las declaraciones de Oviedo generan cuestionamientos sobre la efectividad de las medidas implementadas. Inicialmente, prometió una ofensiva contundente contra el sicariato, pero ahora se encuentra en la posición de reconocer la continuidad de los asesinatos, lo que plantea dudas sobre los resultados del Plan Halcón.

El ministro ha atribuido en parte esta crisis a problemas heredados de administraciones pasadas, argumentando que los recientes crímenes son el resultado de dos décadas de expansión del narcotráfico en Bolivia, que ha permitido el asentamiento de estas estructuras criminales.

Aún queda la interrogante de por qué, a pesar de ser consciente en mayo de la escalada de violencia en Santa Cruz y de haber implementado un plan para contrarrestarla, Oviedo a cuatro meses reconoce que la ola de sicariatos sigue activa.