El aumento en el precio del diésel impulsa el interés por el GNV en Bolivia
La eliminación de la subvención al diésel reanima el sector de Gas Natural Vehicular, favoreciendo a talleres privados que habían disminuido su actividad en años recientes.

La decisión de retirar la subvención al diésel ha generado un renovado interés en el GNV, lo que ha llevado a varios talleres privados a retomar su actividad. Este cambio se observa especialmente en Santa Cruz, donde los mecánicos están volviendo a realizar conversiones de vehículos a Gas Natural Vehicular.
Róger Paniagua, un empresario con casi 30 años de experiencia en el área, recuerda que en sus inicios, antes del programa estatal de GNV, podía convertir hasta siete vehículos al día. Sin embargo, en la actualidad, esa cifra ha caído drásticamente a solo uno o dos.
El avance del GNV en Bolivia no fue inicialmente impulsado por el Estado. Antes de la creación de la Entidad Ejecutora de Conversión a Gas Natural Vehicular (EEC-GNV) en 2010, el sector privado ya estaba realizando conversiones. Sin embargo, la llegada de esta entidad alteró el esquema de funcionamiento de los talleres privados, que ahora enfrentaron una competencia desleal.
Paniagua critica que, con el nuevo sistema, el Estado asumió el control de la importación de equipos, lo que dejó a los talleres privados en una posición desventajosa. Esta situación dificultó la llegada de nuevas tecnologías al país, afectando la competitividad del sector privado.
Según Jhonny Soria, presidente de la Cámara de Talleres GNV de Santa Cruz, Bolivia tiene actualmente entre 100 y 120 talleres, de los cuales alrededor de 62 están vinculados al programa estatal. La intervención gubernamental en el sector ha llevado a una reducción significativa de los talleres operativos, pasando de 14 a solo 2 en el caso de Paniagua.
Los datos del presupuesto del Ministerio de Hidrocarburos indican un aumento en los fondos destinados al programa GNV, pasando de Bs 229 millones en 2024 a Bs 283 millones en 2025. Sin embargo, existen contrastes significativos en los pagos a talleres por conversiones, que han sufrido demoras de hasta seis meses.
Carlos Chalup, analista del sector, señala que aunque en el pasado el GNV alcanzó un 17% del parque automotor, actualmente esa cifra se ha reducido a solo un 5%. Chalup advierte que el modelo actual es similar al implementado por el anterior gobierno, que no logró funcionar en sus mejores tiempos y recomienda una mayor apertura al sector privado para revitalizar y acelerar el proceso de conversiones a GNV en el país.