El arbitraje en Bolivia: ¿una profesión viable?
La reciente controversia surgida tras el partido entre Blooming y The Strongest ha reabierto el debate sobre la calidad del arbitraje en Bolivia. La expulsión del jugador Julio Vila, tras una jugada disputada con Adrián Estacio, ha sido objeto de críticas, lo que pone en evidencia las falencias que enfrentan los árbitros nacionales. Adhemar Villarroel, […]

La reciente controversia surgida tras el partido entre Blooming y The Strongest ha reabierto el debate sobre la calidad del arbitraje en Bolivia. La expulsión del jugador Julio Vila, tras una jugada disputada con Adrián Estacio, ha sido objeto de críticas, lo que pone en evidencia las falencias que enfrentan los árbitros nacionales.
Adhemar Villarroel, exárbitro boliviano, comentó que vivir exclusivamente del arbitraje es una tarea complicada en el país debido a los escasos ingresos que se generan por cada partido. Durante una entrevista en El Mañanero de Red Uno, Villarroel expresó: "Los árbitros no pueden subsistir solo de esta actividad, ya que deben complementar sus ingresos con otras ocupaciones. Se les exige mucho, pero la remuneración no es acorde a la responsabilidad".
El exárbitro recordó su propia experiencia en las décadas de 1980 y 1990, cuando trabajaba en una importadora de vehículos para sostenerse. En ese entonces, ganaba alrededor de 100 dólares por partido como asistente.
En la actualidad, los árbitros con la designación FIFA son los que reciben los mejores pagos. Un árbitro central de esta categoría, como Ivo Méndez, percibe 3.500 bolivianos por partido. En contraste, un árbitro asistente cobra 2.900 bolivianos, el cuarto árbitro recibe 1.350 bolivianos y el asesor arbitral apenas 420 bolivianos.
Villarroel afirmó que estas cifras son insuficientes para que la mayoría de los árbitros se dediquen de lleno a esta profesión, lo que lleva a muchos a buscar otros trabajos. Algunos, incluso, se desempeñan como taxistas, mientras que otros tienen carreras profesionales, como el caso de árbitros que son abogados.
El exárbitro también subrayó que la situación del arbitraje es un reflejo de los problemas estructurales que enfrenta el fútbol boliviano. A pesar de los esfuerzos realizados por la dirigencia, considera que no son suficientes para mejorar el nivel del arbitraje. "No se puede ignorar la realidad. El arbitraje está en una situación similar a la del fútbol en general; todos estamos pasando por un mal momento. Aunque algunos árbitros fueron a capacitarse en Chile, actualmente no están dirigiendo", concluyó.
Las declaraciones de Villarroel se dan en un marco de intensa discusión sobre la actuación de árbitros como Gery Vargas, lo que vuelve a resaltar las críticas hacia el nivel de preparación y las condiciones laborales de los árbitros en el fútbol boliviano.