jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Política

Dudas sobre la permanencia de Mirko Sokol al frente de la Policía Boliviana

La situación del comandante general de la Policía, Mirko Sokol, se torna incierta tras una serie de eventos que podrían indicar un distanciamiento con el Gobierno. Tres aspectos clave han surgido en los últimos días que alimentan esta percepción.

Por Ronald Cuéllar · 4 de agosto de 2026

La continuidad de Mirko Sokol, comandante general de la Policía Boliviana, está siendo cuestionada en diversos círculos políticos y analistas, tras la aparición de varios incidentes que sugieren un posible descontento entre él y el Gobierno.

Uno de los primeros indicios provino de la divulgación de audios que presuntamente tienen como protagonista a Sokol, donde alegaba la existencia de un grupo de oficiales que intentaría desplazarlo de su puesto. Aunque el portavoz del Gobierno inicialmente respaldó su gestión, la situación se complicó con la llegada de más audios, lo que llevó a denuncias y a un creciente debate público.

Además, Sokol hizo declaraciones que contradicen a las del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, al señalar que la captura del expresidente Evo Morales no es una prioridad para la Policía. Este comentario difiere notablemente de la postura oficial del ministro, quien había afirmado que la detención del exmandatario es una tarea prioritaria. Posteriormente, el Ministerio de Gobierno emitió un comunicado que reafirmó esta posición, evidenciando desavenencias entre las dos autoridades.

Por último, la ausencia de Sokol en eventos oficiales significativos, como una actividad de seguridad ciudadana organizada por el Ministerio de Gobierno y en el homenaje póstumo al subteniente Yerson Salazar Aliendres, ha generado aún más rumores sobre su posible sustitución al mando de la Policía.

A pesar de estas circunstancias, el Gobierno no ha realizado anuncios formales sobre cambios en la dirección de la Policía. Sin embargo, el creciente número de diferencias públicas, las controversias generadas por los audios y la respuesta del Ejecutivo han suscitado especulaciones sobre una crisis interna y posibles reestructuraciones en el gabinete de seguridad.