jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Política

División en el Senado marca elección de embajadores; analistas critican falta de planificación en la diplomacia

La elección de José Luis Lupo y Luis Fernando Camacho como embajadores generó controversia en el Senado, donde la falta de consenso llevó a una votación. Expertos advierten sobre una improvisación en el servicio exterior boliviano.

Por Gabriela Landívar · 13 de agosto de 2026

La reciente elección de los embajadores José Luis Lupo y Luis Fernando Camacho en el Senado se realizó sin consenso, lo que obligó a los legisladores a optar por una votación. La senadora Soledad Chapetón, del partido Unidad, destacó que hubo notorias discrepancias entre los miembros del Senado en relación a estas nominaciones.

Durante la sesión del jueves por la tarde, el Senado aprobó formalmente las designaciones, donde Camacho representará al país en Paraguay y Lupo ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

El analista político Ludwing Valverde subrayó la dificultad que enfrenta el Gobierno para consolidar un equipo diplomático eficaz. Según Valverde, existe una clara falta de planificación que se traduce en improvisaciones constantes, lo que se refleja en la demora para tomar decisiones y en la elección de cargos que no son prioritarios en comparación con otros países.

Valverde también indicó que, aunque Lupo tiene potencial para influir en asuntos importantes, su designación no parece estar alineada con esa expectativa. En cuanto a Camacho, su nombramiento se interpreta como una oportunidad para revitalizar su carrera política en el ámbito internacional.

Por su parte, la senadora Wanda Medrano, del partido Libre, aseguró que ambos embajadores están comprometidos a presentar informes periódicos al Órgano Legislativo. Medrano mencionó que la Comisión de Política Internacional supervisará estos informes de manera virtual, permitiendo así que la ciudadanía esté al tanto de los avances en la imagen, turismo y economía boliviana.

El diputado Roger Blanco, también del partido Libre, calificó la designación de Lupo en la OEA como un "premio consuelo" tras su fracaso en las elecciones y su gestión como ministro de Estado. Esta opinión refleja una creciente preocupación sobre la calidad del servicio exterior del país.