jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Política

Diversidad política en el Legislativo boliviano con al menos 12 bloques en debate

El actual panorama del Parlamento boliviano se caracteriza por una fragmentación que involucra a más de una docena de bloques políticos, justo en el inicio del tratamiento de reformas clave para el Estado.

Por Richard Vaca · 14 de agosto de 2026

Las principales fuerzas políticas que anteriormente dominaban la Asamblea Legislativa, como el PDC, Libre y Unidad, han sufrido una significativa fragmentación, resultando en al menos 12 bloques políticos activos tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados. Esta situación surge en un momento crucial, ya que el Parlamento comienza a discutir importantes proyectos de ley destinados a reformar el Estado.

El Partido Demócrata Cristiano (PDC), que llegó al Legislativo con una representación de 49 diputados y 16 senadores, ha sido el primero en ver una ruptura interna. Los legisladores del PDC se han dividido en tres grupos: los “rodriguistas”, los “laristas” y aquellos leales al partido.

Como parte de sus esfuerzos por mantener la gobernabilidad, el PDC selló un acuerdo con el bloque Unidad de Samuel Doria Medina, pero esta alianza resultó efímera, durando apenas ocho meses. Durante ese tiempo, Doria Medina anunció su separación de Rodrigo Paz, lo que contribuyó al debilitamiento de su bloque, ya que no todos los miembros estaban de acuerdo con su liderazgo.

La división ha dado paso a la creación de nuevos bloques, entre ellos los “camachistas”, alineados con Luis Fernando Camacho, y los “samuelistas”, junto a un número de parlamentarios independientes, muchos de los cuales provienen de Comunidad Ciudadana de Carlos Mesa.

Con el surgimiento de estas agrupaciones, el escenario legislativo ha pasado de un control mayoritario a una dinámica más diversa, donde los representantes tienen mayor libertad para expresar sus opiniones sin seguir una línea estricta de partido. Manolo Rojas, diputado del PDC, afirma que este cambio permite a los asambleístas actuar de manera más independiente que en épocas anteriores, cuando respondían a líderes específicos.

Por su parte, Édgar Zegarra, de la bancada Libre, minimizó la importancia de las divisiones internas, señalando que los desacuerdos son más significativos en el Senado. Mientras tanto, Carlos Alarcón, de Unidad, sostiene que los asambleístas están adoptando un enfoque más pragmático, centrado en aprobar iniciativas positivas y rechazar las negativas.

En este contexto, el primer proyecto que entró en discusión en la Cámara de Diputados es la nueva Ley de Inversiones, presentada por el Ministerio de Economía, seguida de propuestas sobre minería e hidrocarburos. Rolando Pacheco, de Alianza Popular, manifiesta que las tensiones entre los bloques parecen ser más una actuación teatral que un verdadero conflicto político.