Descubren el exoplaneta Beta Pictoris d a 63 años luz de distancia
Un equipo de astrónomos ha identificado un nuevo exoplaneta denominado 'Beta Pictoris d', ubicado a aproximadamente 63 años luz de nuestra Tierra. Este astro es notable por ser el más tenue jamás detectado, lo que ha sido posible gracias al uso del Telescopio Muy Grande (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO). 'Beta Pictoris d' es […]

Un equipo de astrónomos ha identificado un nuevo exoplaneta denominado 'Beta Pictoris d', ubicado a aproximadamente 63 años luz de nuestra Tierra. Este astro es notable por ser el más tenue jamás detectado, lo que ha sido posible gracias al uso del Telescopio Muy Grande (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO).
'Beta Pictoris d' es un gigante gaseoso, similar a Júpiter y Saturno, pero con una masa 2.4 veces mayor que la de Júpiter. A pesar de su tamaño, es más pequeño que otros planetas del sistema Beta Pictoris, como 'Beta Pictoris b' y 'Beta Pictoris c', que poseen una masa diez veces superior a la de Júpiter.
La dificultad para observar 'Beta Pictoris d' se debe a su baja temperatura, lo que lo hace extremadamente tenue frente a su estrella. Durante años, este exoplaneta pasó desapercibido para los astrónomos, aunque se contaba con imágenes que lo mostraban de forma indirecta.
De acuerdo con el ESO, la captura de imágenes directas de planetas en sistemas estelares es un desafío, especialmente cuando estos son mucho menos brillantes que sus estrellas. Markus Bonse, astrónomo del ESO y uno de los autores del estudio, señaló que 'Beta Pictoris d' es cien veces más tenue que 'Beta Pictoris b', lo que lo convierte en el exoplaneta menos luminoso jamás fotografiado directamente.
El primer avistamiento de 'Beta Pictoris b' se realizó hace casi 18 años, en una imagen que se considera icónica en la astrofísica. Desde entonces, se ha logrado identificar también a 'Beta Pictoris c'. El descubrimiento de 'Beta Pictoris d' se facilitó gracias al instrumento ERIS del VLT, diseñado para obtener imágenes más nítidas del espacio mediante tecnología espectográfica y de infrarrojos.
La validez del hallazgo fue corroborada por un estudio independiente de diversas agencias espaciales, incluidas las de Estados Unidos, Europa y Canadá, utilizando el Telescopio Espacial James Webb, lo que refuerza la importancia de esta identificación en el campo de la astrobiología.