Denuncias de abusos sexuales en la Colonia Piraí: cinco exinternos señalan a un sacerdote español
Cinco antiguos internos de la Colonia Piraí han hecho públicas acusaciones de abusos sexuales perpetrados en su infancia por el cura español Miguel Parrilla, quien fundó el albergue en 1973.

La Colonia Piraí, un instituto técnico agropecuario en las afueras de Santa Cruz de la Sierra, fue originalmente establecido en 1973 como un refugio para niños en situación de vulnerabilidad. Fundado por el cura español Miguel Parrilla y los jesuitas Rafael y Álvaro Puente, el lugar funcionaba como un hogar donde los menores rescatados compartían tareas educativas y labores en la granja del albergue.
Cinco exinternos han denunciado que durante su estancia en la Colonia Piraí, en las décadas de 1970 y 1980, el sacerdote Parrilla abusó sexualmente de ellos cuando eran niños, con edades que oscilaban entre los 7 y 13 años. Los testimonios han sido respaldados por cartas enviadas al Arzobispado de Santa Cruz de la Sierra y a la Conferencia Episcopal Boliviana, las cuales presentan los relatos de estas víctimas.
Alejandro Álvarez, uno de los denunciantes, reveló que fue víctima de abusos en la casa conocida como 8 de Octubre, donde el cura tenía mayor autoridad. Relató que a los 13 años, Parrilla accedió a su cama y comenzó a tocarlo, repitiendo esta acción varias veces. Otros abusadores, como el seminarista Fernando Rojas, también están implicados en sus testimonios.
Raúl Ortiz, otro exinterno, compartió su experiencia de abuso a manos de Parrilla, quien, según él, se aprovechaba de su autoridad en el albergue. Ortiz recordó cómo el sacerdote entraba a su cama y abusaba de él, y que era conocido por tener control sobre otros niños que también sufrían en silencio.
Los denunciantes han señalado que Parrilla utilizaba tácticas de manipulación, como regalos y dinero, para intentar silenciar sus experiencias. Antonio Montes, otra víctima, también reveló que el cura le ofreció gafas de sol tras abusar de él, mientras que Leonor Rocha relató cómo recibió 200 dólares tras un ataque.
La Colonia Piraí, que dependía de financiamiento internacional, fue un lugar donde muchos niños vivieron experiencias traumáticas. Aunque Parrilla falleció en 2014, las acusaciones persisten y han llevado a los denunciantes a buscar justicia tras las declaraciones del papa Francisco sobre la necesidad de una política de tolerancia cero en la Iglesia.
Álvaro Puente, uno de los fundadores de la Colonia, ha rechazado las acusaciones, alegando que nunca tuvo conocimiento de abusos durante su gestión en el albergue. Sin embargo, los denunciantes critican la falta de respuesta y acción por parte de las autoridades eclesiásticas ante estas denuncias.