Crisis del arbitraje en el fútbol boliviano: el VAR en el centro de la controversia
El uso del VAR ha intensificado las críticas hacia el arbitraje en el campeonato boliviano, con casos recientes de decisiones erróneas que han llevado a sanciones y desconfianza en el sistema.

Desde la reanudación del campeonato boliviano tras el Mundial, las polémicas arbitrales se han vuelto recurrentes. Las decisiones que antes generaban reclamos aislados de jugadores y entrenadores, ahora se han multiplicado con la introducción del VAR, la divulgación de audios arbitrales y la suspensión de árbitros por parte de la Comisión de Árbitros de la Federación Boliviana de Fútbol.
Un caso emblemático ocurrió el 9 de julio de 2026, en el partido entre Aurora y Nacional Potosí, donde el árbitro Guildo Quenta decidió anular un gol de Aurora tras revisar el VAR. La controversia radicó en una supuesta falta de Sebastián Altamirano sobre Jhohan Arce. Tras el partido, los dirigentes de Aurora expresaron su descontento, señalando que la decisión afectó su rendimiento tras un mes de arduo trabajo.
La Federación Boliviana de Fútbol publicó posteriormente el audio de la revisión del VAR, en el que se argumentó que el gol fue anulado debido a un pisotón imprudente. Sin embargo, el análisis final del VAR concluyó que el contacto fue parte de una jugada normal, sugiriendo que la decisión de anular el gol fue equivocada. En consecuencia, la FBF suspendió a Quenta y a su equipo arbitral de manera indefinida.
Otro incidente reciente involucró al árbitro Gery Vargas, quien expulsó a Julio Vila de Blooming en un encuentro con The Strongest. La FBF también determinó que esta decisión fue errónea, resultando en la suspensión de Vargas y su equipo. Blooming, a su vez, presentó una denuncia formal por irregularidades en el arbitraje, buscando también la revocación de la tarjeta roja de Vila.
Exárbitros como Adhemar Villarroel han señalado que el arbitraje en Bolivia atraviesa una crisis, con bajos salarios que limitan la dedicación plena de los árbitros a su profesión. La situación es crítica, ya que muchos árbitros combinan su labor arbitral con otras actividades para sostenerse económicamente.
Con el VAR como herramienta, las expectativas eran que las decisiones arbitrales se volvieran más justas y precisas. Sin embargo, la realidad ha demostrado que la controversia persiste, y se hace evidente que recuperar la confianza en el arbitraje es un desafío que el fútbol boliviano debe enfrentar con urgencia.