Creciente incidencia de cáncer de cuello uterino en mujeres jóvenes, señala Laboratorio Llanos
La Dra. Leny Albornóz, presidenta de ASPROBLAB y gerente del Laboratorio Llanos, ha manifestado su preocupación ante el notable aumento de casos de cáncer de cuello uterino en pacientes jóvenes. Los análisis realizados en su laboratorio han revelado la presencia de lesiones precoces y cáncer en mujeres de tan solo 18 y 20 años, una […]

La Dra. Leny Albornóz, presidenta de ASPROBLAB y gerente del Laboratorio Llanos, ha manifestado su preocupación ante el notable aumento de casos de cáncer de cuello uterino en pacientes jóvenes. Los análisis realizados en su laboratorio han revelado la presencia de lesiones precoces y cáncer en mujeres de tan solo 18 y 20 años, una realidad que ha cambiado con respecto a décadas pasadas, cuando esta enfermedad era más común en mujeres de mayor edad.
Durante una entrevista en MI DOCTOR por Correo Play y Correo Radio, la Dra. Albornóz destacó que la situación actual exige un enfoque renovado en la prevención y diagnóstico precoz del cáncer de cuello uterino. Bolivia enfrenta la tasa de mortalidad más alta de América por este tipo de cáncer, con 26,3 muertes por cada 100 mil mujeres y una incidencia de 56,55 casos por cada 100 mil mujeres. Esta alarmante cifra pone en evidencia que, a diario, una de cada cinco mujeres pierde la vida a causa de esta enfermedad en el país.
El Ministerio de Salud ha implementado campañas masivas de detección temprana del virus del papiloma humano en mujeres mayores de 30 años. Sin embargo, la Dra. Albornóz subraya que el rango de edad de riesgo se ha reducido, ya que se están diagnosticando casos en mujeres tan jóvenes como 18 años, un grupo que se encuentra especialmente vulnerable.
La especialista también resaltó que, aunque su laboratorio no genera estadísticas epidemiológicas, la experiencia acumulada indica una tendencia preocupante en el incremento de cáncer de cuello uterino y lesiones precursoras en mujeres jóvenes. Este tipo de cáncer, que puede desarrollarse sin síntomas durante años, se origina principalmente por infecciones persistentes del virus del papiloma humano, además de otros factores de riesgo como la falta de controles ginecológicos regulares y la práctica de relaciones sexuales sin protección.
El proceso de diagnóstico en un laboratorio de anatomía patológica es crucial, ya que proporciona el diagnóstico definitivo que orientará el tratamiento del paciente. No solo se trata de detectar cáncer, sino también de identificar lesiones precoces que pueden ser tratadas antes de que evolucionen hacia una enfermedad más grave.
La Dra. Albornóz enfatizó que el aumento de casos en mujeres jóvenes debe servir como un llamado a la acción para la sociedad en general. La vacunación contra el VPH, la educación sobre salud sexual y la realización regular de pruebas de Papanicolaou son algunas de las estrategias que pueden ayudar a reducir la incidencia de esta enfermedad. Asimismo, la automatización en los laboratorios ha permitido agilidad y precisión en los diagnósticos, aunque el criterio profesional sigue siendo fundamental para garantizar la calidad del servicio.