jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Sociedad

Colapso vehicular en el 4to anillo de Santa Cruz por crisis de combustible y obras viales

La combinación de la escasez de combustibles y la construcción de un viaducto en el 4to anillo provoca severos embotellamientos en la ciudad cruceña.

Por Mariela Terceros · 17 de agosto de 2026

La crisis de desabastecimiento de combustible en Santa Cruz de la Sierra ha llevado a los conductores a enfrentar complicadas filas, que ahora se forman de manera doble: una para diésel y otra para gasolina. Esta situación se ve agravada por los trabajos de construcción de un viaducto en la intersección del 4to anillo y la Doble Vía a La Guardia.

Desde hace varias semanas, los surtidores de la ciudad no están en capacidad de satisfacer la demanda diaria de carburantes. En lugares como el cuarto anillo con la avenida Centenario, las filas de vehículos que buscan gasolina se extienden por varias cuadras, mientras que los vehículos que buscan diésel también ocupan un espacio considerable desde el cuarto hacia el tercer anillo.

De acuerdo con la Asociación de Surtidores de Santa Cruz (Asosur), los envíos de YPFB solo logran cubrir alrededor del 30% de la demanda diaria del departamento, lo que explica la persistencia de las largas colas a pesar de la llegada ocasional de cisternas con combustible.

A esta crisis de combustible se suma la obra del viaducto en la Doble Vía a La Guardia, que tiene una inversión de más de Bs 120 millones y que busca descongestionar el tráfico en esa zona. Sin embargo, la construcción ha reducido el número de carriles disponibles, complicando aún más la circulación.

Los trabajos en la Doble Vía han llevado al cierre de un carril en cada dirección, lo que ha intensificado el caos vehicular, especialmente en horas pico. Esto ha generado un colapso en el tráfico del 4to anillo, afectando directamente a los ciudadanos que transitan por allí.

Las consecuencias de esta situación no solo se limitan a la pérdida de tiempo en el tráfico. Los transportistas de carga han reportado demoras en la entrega de productos, e incluso algunos conductores han optado por dejar sus vehículos estacionados en medio de la vía mientras esperan su turno para cargar combustible.

Los ciudadanos han manifestado su descontento, reportando tiempos de espera de entre 45 y 60 minutos para recorrer trayectos que normalmente toman menos de 10 minutos. Además, la circulación entre vehículos pesados, maquinaria de construcción y motocicletas en espacios reducidos ha incrementado el riesgo de accidentes.