Cisterneros paralizan el carguío de combustible en demanda de diálogo con el presidente
El sector cisternero de Bolivia suspende operaciones de carga y descarga de combustible hasta que el presidente Rodrigo Paz asista a una reunión. Los transportistas advierten que las tarifas deberán ajustarse debido al nuevo precio del diésel.

La eliminación de la subvención al diésel ha llevado al sector cisternero, que transporta combustible desde el Pacífico, Atlántico y la hidrovía Paraguay-Paraná, a anunciar una paralización de actividades en todo el país. Esto continuará hasta que el presidente Rodrigo Paz se presente para dialogar sobre la situación, advirtiendo que esto también provocará un aumento en los precios de los fletes.
Sergio Koski, dirigente del sector, reconoció el impacto negativo que la medida tiene sobre las familias involucradas en el transporte. Aseguró que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) los ha convocado a mesas de trabajo para discutir una posible nivelación de fletes, aunque la asamblea del sector ha determinado que es necesaria la presencia del presidente para asegurar que se cumplan los acuerdos.
Ronald García, presidente de Fedectrans, que representa a diversas modalidades de transporte en Santa Cruz, también expuso que el aumento en el precio del diésel hace insostenible el mantenimiento de las tarifas actuales. Indicó que tanto el transporte pesado como el cisternero están en un punto de quiebre, y si no se logra una solución, se podría desatar un conflicto social.
Koski remarcó que la asamblea nacional ha decidido requerir la presencia del presidente para darle un carácter serio a las negociaciones. "El presidente fue elegido por todos los bolivianos y debe ofrecer soluciones a esta crisis", afirmó.
García agregó que la situación actual es insostenible para el transporte. Con el nuevo costo del diésel, los transportistas se ven obligados a ajustar sus tarifas, previniendo que si se mantiene este escenario, generará caos en la población debido a la subida de precios.
Por el momento, los cisterneros han decidido no cargar ni descargar combustible hasta que el presidente se presente a dialogar, lo que podría complicar aún más la situación del suministro de combustible en el país.