Centroizquierda de Suecia se impone por un estrecho margen en elecciones parlamentarias
Las elecciones en Suecia resultaron en un ajustado triunfo del bloque de centroizquierda encabezado por Magdalena Andersson, aunque el resultado aún no es definitivo. Las negociaciones para la formación del nuevo gobierno son inminentes.

En las recientes elecciones parlamentarias de Suecia, el bloque de centroizquierda, dirigido por la socialdemócrata Magdalena Andersson, logró una victoria por un margen mínimo. Con más del 98% de los votos contabilizados, la oposición obtuvo aproximadamente el 49,5% frente al 49,1% del bloque conservador, marcando una diferencia de solo unas pocas decenas de miles de sufragios.
A partir de las proyecciones actuales, el bloque de centroizquierda contaría con 176 escaños en el Parlamento, mientras que el bloque de derecha alcanzaría 173, en un total de 349 bancas. El Partido Socialdemócrata sigue siendo la fuerza más votada, captando cerca del 28% de los votos, mientras que los Demócratas de Suecia, de orientación ultraderechista, han visto una disminución en su apoyo, quedando detrás del Partido Moderado del primer ministro Ulf Kristersson.
La diferencia entre los bloques alcanzó un punto crítico de aproximadamente 20.000 votos durante el escrutinio, convirtiendo las elecciones en una de las más reñidas de los últimos años. Sin embargo, aún quedan por contar los votos desde el exterior y las papeletas anticipadas que llegaron después del día de la elección, lo que podría cambiar el resultado final y la asignación de escaños.
Si se confirma la ventaja de Andersson, el bloque socialdemócrata enfrentará el reto de negociar para formar gobierno, dada las diferencias de intereses entre sus posibles aliados, especialmente el Partido de Izquierda y el Partido de Centro. Andersson ha manifestado que no contempla una alianza con los Demócratas de Suecia, mientras que Kristersson también deberá mantener la cohesión en su coalición de derecha.
De esta manera, Suecia se encuentra en una situación de incertidumbre política tras la ajustada victoria de la centroizquierda, con el voto exterior aún en posibilidad de alterar el equilibrio actual en el Parlamento.