Celia Cuccittini, madre de Messi, habla tras la muerte de su esposo: 'Pido a Dios que me ayude'
Celia Cuccittini se pronunció por primera vez sobre el fallecimiento de su esposo, Jorge Messi, quien falleció a los 68 años en Rosario. Su declaración refleja el profundo dolor que atraviesa la familia en este difícil momento.

Celia Cuccittini, la madre del famoso futbolista Lionel Messi, compartió sus sentimientos tras la muerte de su esposo, Jorge Messi, quien falleció el sábado a los 68 años en Rosario. En un mensaje enviado a la periodista Marina Calabró, Celia expresó: “Solo le pido a Dios que me ayude a afrontar esto lo mejor posible”.
Estas declaraciones se dieron a conocer este lunes durante un programa de televisión en América TV, siendo las primeras palabras públicas de Celia desde la pérdida de Jorge, quien fue no solo su compañero de vida, sino también el padre de sus cuatro hijos.
Durante los últimos meses, Celia estuvo al lado de Jorge mientras él enfrentaba un tratamiento médico para una grave enfermedad. Ahora, se enfrenta a uno de los momentos más difíciles de su vida, en un contexto de dolor que afecta profundamente a toda la familia Messi.
Por su parte, Lionel Messi se encuentra en Funes, rodeado de sus seres queridos. El capitán de la selección argentina volvió de Estados Unidos el sábado por la noche y participó en el velorio y entierro de su padre el domingo por la mañana. Se espera que el futbolista regrese a Estados Unidos en un vuelo privado el martes por la noche.
Jorge Messi, quien falleció en un sanatorio, fue una figura clave en la vida y carrera de Lionel, apoyándolo en sus inicios y ayudando a forjar su camino hacia el éxito en el mundo del fútbol. La noticia de su muerte generó una ola de condolencias y homenajes desde el ámbito del fútbol argentino y de diferentes partes del globo, reflejando el impacto que tuvo en la vida de su hijo y en el deporte en general.
Las primeras palabras de Celia encapsulan la complejidad del dolor que vive la familia, que ahora busca la fortaleza necesaria para sobrellevar esta irreparable pérdida.