Bolivia informa a la DEA sobre la ubicación de Marset 48 horas antes de su captura
El 11 de marzo, las autoridades bolivianas comunicaron a la DEA que habían localizado al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien fue arrestado el 13 de marzo en Santa Cruz de la Sierra.

El 11 de marzo de 2026, la Policía boliviana notificó a la Administración para el Control de Drogas (DEA) sobre la localización de Sebastián Enrique Marset Cabrera, un narcotraficante uruguayo, en Santa Cruz de la Sierra. Esta comunicación se produjo apenas 48 horas antes de su captura, según un informe judicial presentado por fiscales de Estados Unidos ante un tribunal de Virginia.
De acuerdo con los fiscales estadounidenses, las autoridades bolivianas obtuvieron información sobre la ubicación de Marset a través de una fuente de inteligencia y manifestaron su intención de proceder con el arresto. El operativo para detenerlo se llevó a cabo en la madrugada del 13 de marzo, en una mansión cercana al tercer anillo de la avenida Piraí, en la capital cruceña.
Diferentes versiones sobre la participación de la DEA
Los agentes de la DEA, según los fiscales, fueron informados sobre el operativo antes y después de su realización, aunque negarían haber estado involucrados en la planificación o ejecución del mismo, lo que contradice la versión de la defensa de Marset. La autoridad estadounidense aclara que "ningún personal de la DEA estuvo presente durante la operación" y que Marset fue arrestado sin complicaciones, bajo la custodia de las fuerzas bolivianas.
La defensa de Marset, en un documento presentado al tribunal, argumenta que la DEA estuvo detrás del operativo y que los policías bolivianos actuaron como intermediarios de la agencia estadounidense. Además, cuestionan el origen de la información que permitió localizar al narcotraficante, sugiriendo que un dispositivo GPS habría sido colocado en el equipaje de su pareja, Susana C., por la Policía Federal de Brasil.
El 13 de marzo, durante el operativo de captura, Susana fue encontrada con Marset en la mansión, pero fue liberada por la Policía boliviana al no existir cargos en su contra. La defensa también plantea interrogantes sobre la legalidad del rastreo y la conexión entre la DEA y las autoridades brasileñas y bolivianas.
La Fiscalía de EE. UU. sostiene que el operativo fue llevado a cabo exclusivamente por las autoridades bolivianas, quienes también realizaron un registro exhaustivo de la residencia de Marset tras su arresto, donde fueron confiscados 26 dispositivos electrónicos. Posteriormente, Marset y los dispositivos fueron entregados a la DEA para su custodia.