lunes 2 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Economía

Bolivia impulsa su inclusión financiera, aunque el crédito sigue siendo un desafío

En 2026, Bolivia logró un notable avance en inclusión financiera, pero enfrenta retos significativos para mejorar el acceso al crédito y otros servicios financieros.

Por Mariela Terceros · 27 de octubre de 2026

En 2026, Bolivia alcanzó un puntaje de 47,5 en el Índice de Inclusión Financiera (IIF) de Credicorp, marcando el mayor incremento desde 2021, con una mejora de 4,5 puntos en comparación con el año anterior. Este avance permitió al país ascender al séptimo lugar entre los ocho países analizados, superando a México, que ahora ocupa el último puesto.

El informe, elaborado con la colaboración de Ipsos, evalúa tres dimensiones: acceso a productos financieros, frecuencia de uso y calidad percibida. Bolivia mostró una evolución positiva en las tres áreas, destacando especialmente el uso creciente de herramientas digitales y la percepción favorable sobre sus beneficios.

Crecimiento en el uso de billeteras móviles y pagos digitales

Un dato destacado es que el 58% de los bolivianos utiliza billeteras móviles, superando en nueve puntos al promedio regional y aumentando en 43 puntos desde 2021. Además, el 37% las emplea diariamente, lo que indica su integración en las transacciones cotidianas. El uso de códigos QR también ha crecido notablemente en comercios y servicios.

La percepción sobre la utilidad de los métodos de pago digitales ha mejorado, con un 71% de los encuestados considerándolos útiles, un notable aumento respecto al 53% del año pasado. Este crecimiento no solo refleja el cambio en la forma de realizar pagos, sino también la oportunidad para que las entidades financieras amplíen su oferta de productos.

A pesar de estos avances, existen retos significativos, especialmente en el ámbito del crédito. El promedio de productos crediticios por persona se mantiene en 0,5, y un 61% de los encuestados no tiene acceso a productos de crédito formales. Esto indica que la adopción de herramientas digitales no se traduce automáticamente en un acceso real al sistema financiero.

El informe también destaca que la inclusión financiera en Bolivia sigue siendo desigual. Aunque el porcentaje de personas con bajo nivel de inclusión ha disminuido al 31%, el 27% de la población se clasifica en el nivel más alto, lo que sitúa al país entre los más bajos de la región. Aún así, el 42% se encuentra en un nivel intermedio, con vínculos limitados al sistema financiero.

La inclusión financiera va más allá de abrir cuentas y utilizar aplicaciones; implica que los usuarios puedan planificar y manejar mejor su economía. Con la creciente adopción de tecnologías digitales, Bolivia tiene la oportunidad de potenciar su inclusión financiera, pero también debe abordar la educación financiera y la oferta de productos adecuados a las necesidades de la población.