lunes 2 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Economía

Bolivia cambia de rumbo: de exportador a importador de gas

Después de tres décadas de exportaciones de gas a Brasil, el país se prepara para importar este recurso, ante la disminución de su producción nacional. Expertos advierten que esto podría ser necesario a partir de 2029.

Por Ronald Cuéllar · 28 de octubre de 2026

El 26 de octubre se firmó el Decreto Supremo 5755, que permite la importación de gas natural y gas natural licuado. Esta norma fue autorizada por Rodrigo Paz Pereira, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, quien había fomentado el acceso boliviano al mercado brasileño en 1993. Sin embargo, a diferencia de aquel entonces, ahora se permite que las empresas y particulares compren gas del exterior para consumo propio, aunque esto no indica que las importaciones hayan comenzado ya.

Según Álvaro Ríos, exministro de Hidrocarburos, Bolivia podría enfrentar un déficit en su producción de gas para el año 2029, lo que haría necesario recurrir a importaciones. Ríos enfatiza que el tiempo para aumentar la producción nacional es limitado, ya que las inversiones recientes no tendrán impacto hasta entre 2030 y 2032.

La producción de gas en Bolivia ha disminuido un 57% en la última década, principalmente debido al desgaste de los campos más antiguos. Raúl Velásquez, especialista de la Fundación Jubileo, aclara que aún hay gas disponible, pero se prevé que el país necesitará importar parte de su consumo en el futuro.

De exportador a importador: un cambio significativo

Bolivia, que desde 1972 había estado exportando gas a Argentina y desde 1999 a Brasil, ha visto cómo su situación ha cambiado. En 2006, el gobierno de Evo Morales nacionalizó los hidrocarburos, llevando a un auge en la producción que eventualmente empezó a declinar. A su vez, Argentina, tras desarrollar su yacimiento de Vaca Muerta, ha ampliado su producción y comenzado a enviar gas hacia Brasil a través de Bolivia.

Ríos también menciona que es esencial establecer normativas que faciliten el transporte internacional de gas, para que la infraestructura existente no se quede subutilizada. Aunque Bolivia puede cobrar por el tránsito del gas argentino, debe asegurar su propio suministro.

  • Reservar transporte y formalizar contratos a largo plazo para la importación de gas.
  • Negociar contratos de 3 a 5 años antes del incremento de la demanda regional.
  • Adaptar equipos y diversificar la matriz energética para la competitividad.

El presidente de la Cámara Nacional de Exportadores, Osvaldo Barriga, señala que la nueva norma es un paso positivo para planificar inversiones a largo plazo, aunque enfatiza que no proporciona una solución definitiva a la industria. Por su parte, Eduardo Olivo, presidente de la Cámara Nacional de Industrias, sugiere que las empresas deberán diversificar sus fuentes de energía para mantenerse competitivas.

El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, aseguró que el Gobierno está tomando medidas para evitar una escasez de gas y defendió las decisiones adoptadas por su administración. La reglamentación ministerial y las disposiciones para la regulación del nuevo decreto deben estar en marcha en un plazo de 20 días hábiles.