lunes 2 de noviembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Sociedad

Alcaldía procede a recuperar miles de puestos en mercados tras despeje de Los Pozos

La intervención en el sector de Los Pozos ha permitido recuperar espacios públicos y se prevé la reasignación de 3.000 puestos vacíos en los mercados municipales.

Por Mariela Terceros · 20 de octubre de 2026

La calle Campero, que anteriormente presentaba un panorama de desorden, ha sido despejada, permitiendo la circulación normal de vehículos y el paso de peatones. La Alcaldía ha mantenido controles desde el viernes para asegurar el orden en esta zona, donde se ubica el mercado Los Pozos.

El alcalde Carlos Manuel Saavedra ha prometido aplicar medidas severas contra la invasión de las calles por comerciantes ambulantes. Para ello, se han desplegado guardias municipales en la zona, aunque algunos vendedores aún esperan oportunidades para reubicarse.

Paulo Viruez, secretario municipal de Seguridad Ciudadana, anunció que el siguiente paso será recuperar los puestos abandonados en los mercados para reasignarlos a comerciantes que realmente los necesiten. Según Viruez, aproximadamente 3.000 puestos están en esta situación y se está realizando un relevamiento para gestionar la reversión.

Los operativos también se realizan en el sector denominado ‘Los Cachis’, donde se vende mercancía usada, con el objetivo de mejorar la seguridad ciudadana y prevenir la comercialización de objetos robados.

Condiciones de los mercados y quejas de comerciantes

El nuevo mercado La Ramada, al igual que otros, presenta una gran cantidad de puestos vacíos y deterioro. Algunos pasillos cuentan con solo dos o cuatro vendedores, cuyos productos están cubiertos de polvo. Muchos comerciantes han manifestado que el escaso movimiento también se debe a la falta de cumplimiento en compromisos por parte de las autoridades.

Cuando llega un comprador, trato de rematar las prendas para que se las lleven. Vendo poleras hasta en Bs 20.

Algunos vendedores también han indicado que la falta de transporte público afecta el flujo de clientes. Muchos han tenido que dejar sus puestos a cargo de otros para demostrar que están ocupados, mientras otros han regresado a vender en las calles del antiguo La Ramada.