jueves 17 de septiembre de 2026 · Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Mundo

Adaptaciones extremas de los animales en entornos urbanos

Las especies animales están desarrollando cambios físicos y conductuales ante la transformación de sus hábitats, especialmente en áreas urbanas donde la influencia humana es predominante.

Por Ariel Dorado · 11 de agosto de 2026

Las lagartijas anolis que habitan en las ciudades de Puerto Rico han experimentado transformaciones notables en comparación con sus componentes que viven en bosques. Para desplazarse con agilidad en superficies urbanas, como vidrio y metal, han desarrollado extremidades más largas y un mayor número de laminillas en sus dedos, lo que les permite adherirse mejor.

La influencia de los seres humanos ha convertido a nuestras ciudades en uno de los ecosistemas más recientes del planeta. Animales como zorros urbanos y lagartijas han tomado medidas extremas para adaptarse, respondiendo a las condiciones que les impone el entorno. Estos cambios pueden surgir en plazos sorprendentemente cortos, a veces en solo unas pocas generaciones.

La adaptación de las especies urbanas a menudo implica mejoras en su capacidad para encontrar alimento y refugio, así como una mayor tolerancia al ruido y la contaminación. Por ejemplo, los zorros rojos en Gran Bretaña están reproduciéndose a tasas más altas en áreas urbanas, beneficiándose de la abundancia de alimento.

Un estudio reciente en Estados Unidos reveló que los mapaches que viven en ciudades están mostrando signos de domesticación, con hocicos más cortos y menos agresividad hacia los humanos. Por otro lado, en Dinamarca, las liebres han comenzado a tolerar mejor la presencia humana, adaptándose a un entorno que antes era hostil.

En Illinois, se ha documentado que los armadillos se acercan más a las carreteras, probablemente debido a que el asfalto les ayuda a mantener su temperatura corporal en invierno. Cambios similares también se observan en aves como el junco ojioscuro, que han adaptado su canto para sobresalir por encima del ruido del tráfico y han modificado su comportamiento reproductivo.

A su vez, en el ámbito de la evolución fisiológica, se ha incrementado la cantidad de elefantes nacidos sin colmillos, una adaptación a la caza furtiva. Este fenómeno muestra cómo algunas especies están ajustando su genética en respuesta a las amenazas humanas, lo cual plantea preguntas sobre el futuro de la biodiversidad en un mundo que cambia rápidamente.

Sin embargo, no todos los animales logran adaptarse con la misma rapidez. Algunos, a pesar de ser de la misma especie, no responden adecuadamente a los nuevos desafíos, lo que podría llevar a su extinción si el ritmo de cambio sigue acelerándose.